El Supremo Tribunal Federal dirimirá este miércoles a las 14h sobre el pedido de hábeas corpus presentado por los abogados del ex presidente brasileño, Lula da Silva, para que éste permanezca libre hasta agotar las apelaciones a la condena confirmada por el tribunal de Porto Alegre en la causa Lava Jato.

El resultado de la votación es aún incierto ya que, según las manifestaciones de sus miembros, el STF está literalmente dividido: cinco jueces apoyarían el hábeas corpus y otros cinco lo rechazarían. El voto del desempate es el de la jueza Rosa Weber.

La decisión del juez tiene al país bajo un clima de tensión social hasta el punto que este martes el general retirado Luiz Gonzaga Schroeder Lessa amenazó con un alzamiento armado si la Corte se pronunciara a favor de la libertad de Lula.

Si se concediera el hábeas corpus “ahí no tengo dudas de que sólo queda el recurso a la reacción armada. Ahí es el deber de las Fuerzas Armadas restaurar el orden. Pero no creo que lleguemos a eso”, lanzó Schroeder Lessa en una entrevista publicada en la prensa local.

También el jefe del Ejército, Eduardo Villas Boas, se pronunció a través de su cuenta de Twitter contra “la impunidad”, fijando su posición a favor del encarcelamiento del ex presidente.

Las declaraciones de Schroeder llevaron al Partido de los Trabajadores a solicitar a Temer y al ministro de Defensa, Joaquim Silva e Luna, que el militar sea detenido por conspiración contra la nación. “No se admite en una democracia que un militar ataque a la decisión del Supremo que sólo debe estar influenciada por lo que está escrito en la Constitución”, planteó en el recinto de la Cámara baja el diputado petista Jorge Solla.

El ejército se limitó a señalar que el general expresó “opiniones personales” y que esa institución “actúa dentro de los parámetros legales establecidos por la Constitución”.

Schroeder Lessa fue jefe del comando militar de la Amazonia, una región de importancia estratégica, y presidió el Club Militar, donde se nuclean los retirados de las tres armas. Desde la llegada del poder de Michel Temer, es frecuente que los altos oficiales jubilados expresan las opiniones de un sector o gran parte de la corporación públicamente.

La amenaza de este martes se suma el reciente ataque contra una caravana que trasladaba a Lula por el interior del estado de Paraná, feudo del juez Moro y el fiscal Deltan Dallagnol, evangélico que, según prometió, se entregará al ayuno y a las plegarias para que Lula sea encarcelado.

Se espera que desde este mediodía militantes del PT, sindicalistas y fuerzas progresistas se concentren en el centro de Brasilia para movilizarse en respaldo del ex presidente.