Como todos los años, hace unas semanas Watts lanzó su calendario 2018 que es entregado a sus clientes industriales como tradición. Las distintas ediciones han tenido en sus páginas a diversas modelos de la farándula nacional que posan semidesnudas sosteniendo productos de la marca a modo de publicidad.

La actual versión de calendario tiene como protagonistas a la modelo brasileña Julia Fernández y la argentina Aylén Milla, quienes posaron con poca ropa para Watts. Ante esta situación, distintas organizaciones feministas reprocharon a la marca por su publicidad sexista. 

“Es preocupante que en 2018, Watts siga creyendo que hipersexualizar a las mujeres y cosificarlas en una publicidad, como parte de un regalo coorporativo, sea un buena idea (…) El calendario no solo es sexista, es literalmente misógino. No existe ningún contexto para justificar que la modelo salga con las piernas abiertas en bikini para promocionar un trozo de torta”, sostuvo a El Mostrador la directora de la Asociación de Consumidores Sustentables del Colegio de Periodistas, Carola Moya.

Por su parte, desde la organización Mujeres en el Medio declararon que las y los “profesionales de las comunicaciones también  deben aportar con una mirada crítica a la publicidad sexista, es responsabilidad de marcas y consumidores, y papel de politicas corporativas de los medios. Watts es publicidad sexista”.

Igualmente, desde la Comisión de Género del Colegio de Periodistas, su presidenta Fabiola Gutiérrez comentó que “en otros países se bajan anuncios, se multan, pero lo más novedoso es que hay experiencias que no solo sancionan, sino que también obligan a los anunciantes a financiar campañas de sensibilización en temas de derechos humanos de las mujeres”.

Desde la empresa han indicado que el contenido relacionado a la campaña fue eliminado de sus plataformas web, agregando que éste ya cumplió su ciclo y que buscan “cambiar su línea editorial hacia un contenido más acorde a los tiempo actuales”, según recogió el mismo medio.