Fueron los ministros Gonzalo Blumel (Segpres) y Andrés Chadwick (Interior) quienes la semana pasada llamaron directamente a Jorge Sharp para invitarlo a la “comisión de seguridad” que prepara el gobierno para mañana en La Moneda.

El alcalde de Valparaíso asegura a El Desconcierto que aceptó la invitación “como alcaldía ciudadana. La decisión fue conversada con los concejales y distintos dirigentes sociales y comunitarios de Valparaíso, entendiendo que la seguridad es un tema de importancia para la ciudad”.

Su asistencia marca un nuevo acercamiento del Frente Amplio a las comisiones “pre legislativas” que marcaron una pequeña crisis interna el pasado lunes después de que Pamela Jiles y el Partido Humanista criticaran duramente a Gabriel Boric por asistir a la comisión de infancia. Lejos de la polémica, Sharp hace un llamado de madurez a sus colegionarios y la izquierda en general, la que, dice, siempre ha evitado hablar de la problemática de la seguridad pública.

Antes de aceptar la invitación, el edil quiso conocer de qué se trataría. Lo que le adelantaron es que mañana verán temas ya adelantados por la administración piñerista, como la modernización de las policías, el nuevo sistema de inteligencia y el control de armas, entre otros.

Compartirás con personajes como el ex ministro Jorge Burgos (DC) y el senador Felipe Harboe (PPD), conocido por sus enfoques más “duros”, sobre todos en sus tiempos en el ministerio de Interior. ¿Cómo compatibilizarás con ellos?
– Es natural que el enfoque que domina en Chile en seguridad pública, conservador o más bien represivo, esté en una comisión. Pero el tema de seguridad es complejo particularmente para la izquierda. Yo voy a participar en este espacio hablando de todos los temas y manifestando nuestro punto de vista. Tenemos que acostumbrarnos a debatir abiertamente con actores que no comparten nuestra visión, eso es parte de un debate democrático. La pregunta que yo me hago es: ¿aquellos actores que cuentan con ese enfoque más represivo estarán abiertos a asumir un posición distinta? Lo que nosotros queremos llevar es la idea de que más comunidad es más seguridad, que una política de seguridad se tiene que construir desde las comunidades, desde los territorios hacia el Estado, no al revés. En eso, la Alcaldía Ciudadana tiene experiencia que puede ser interesante. Pero ojo, este no es debate fácil, para la izquierda es complejo, o tenemos aproximaciones negacionistas o buscamos evadirlo. Tenemos que dejar de hacer referencia exclusiva a las determinantes sociales que llevan a generar el fenómeno delictivo, que tiene que ver con desigualdad, con la ausencia de derechos. Eso es insuficiente, tenemos que enfrentar el problema de la seguridad pública en sí mismo.

– ¿Y cómo se hace eso?
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Queremos ver un enfoque más amplio de seguridad. En Valparaíso la sensación de inseguridad que tienen los porteños y porteñas no tiene que ver solo con la visión tradicional de la seguridad relacionada a la irrupción o no de determinados delitos de alta connotación pública, sino que es una sensación de riesgo constante de una catástrofe como los incendios. Tan importante como lo es para otra ciudad la seguridad pública, lo es para Valparaíso la seguridad frente a los incendios. En la izquierda hemos tenido posiciones que han tendido a evitar pronunciarse sobre esto, pero tenemos que ser capaces de enfrentarlos abiertamente. Espero que la participación en la comisión sea una oportunidad de abrir una reflexión y no tener problemas para hablar de la modernización de Carabineros, de otra perspectiva de la seguridad pública, de qué supone un sistema de inteligencia en un país democrático con respeto a los derechos humanos, de los delitos de cuello y corbata, de la corrupción, de cómo fortalecemos el rol preventivo de los municipios. También hablar de cómo somos capaces de avanzar en reforma sustancial del sistema penitenciario, para evitar que las cárceles se conviertan en escuelas de delito y hacer que los funcionarios de Gendarmería cuenten con condiciones dignas para ejercer su labor. Si no, no vamos a estar asumiendo la responsabilidad chilena espera que nosotros tengamos.

– ¿Qué te parece la propuesta del gobierno en cuanto a la reforma a la Ley Antiterrorista y la renovación de la inteligencia de las policías?
– El gobierno tiene el derecho de plantear la propuesta que estime conveniente y el enfoque que proponen no debería sorprendernos. El problema no es ese, sino cómo aquellos actores que nos oponemos a eso logramos construir una propuesta con enfoque distinto. Eso está al debe. No es que tengamos que ser muy creativos, sino que hay que mirar las experiencias comparadas de otros lados, recoger la opinión, la visión y los dictámenes de organismos internacionales en materia de derecho humanos, con una definición muy clara: no podemos aceptar bajo ningún precepto la criminalización o la categorización como terroristas a miembros de la comunidad mapuche. Un debate serio no puede apuntar en esa dirección.

– ¿Y sobre Carabineros?
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A mí me gustaría dar inicio a la sesión de la comisión para conocer la propuesta del gobierno. Pero adelanto desde ya que nosotros que estamos desplegados en el territorio nos topamos día a día con la suboficialidad de carabineros, que están todos los días dando vuelta realizando un trabajo con la comunidad sumamente importante. A los que están con la comunidad todo el día, dialogando, resolviendo problemas, conflicto entre vecinos, estoy seguro que les incomoda y avergüenza lo que ha pasado en Carabineros, que es una cuestión gravísima de la más alta vergüenza nacional. Nosotros tenemos que ser capaces de tener nuestro punto de vista sobre el tema.

/AgenciaUno.

– Las comisiones del gobierno han sido criticadas por la Nueva Mayoría y el propio Frente Amplio por ser instancias pre legislativas, es decir, por no pasar por el Congreso. El senador Huenchumilla rechazó asistir a la reunión de mañana por esto mismo. ¿Cómo lo ve?
– Hay que descartar la idea de que aquellos actores, movimientos y partidos que han declinado participar en estos espacios no tengan voluntad de avanzar en temas de infancia y seguridad. No creo que ninguno de ellos tenga una preocupación menor a la de los que sí iremos. Hay que llevar la discusión a algo más de fondo, que tiene que ver con el rol y el tipo de oposición que tendremos aquellas fuerzas políticas y sociales que no son parte de la derecha van a tener en estos cuatro años. Hablo de la Nueva Mayoría y del Frente Amplio. Hoy día no existe una oposición unificada y común como actor transversal. Eso se tendrá que ir construyendo en los próximos meses. Hay que tomarse con tranquilidad las invitaciones que hace el gobierno a estos espacios de construcción de acuerdos nacionales. Un acuerdo es efectivamente nacional no cuando se construye desde arriba, sino cuando se hace desde abajo con la diversidad de la sociedad chilena. El rol que pueda tener como alcalde en este espacio apunta en esa dirección. Lo concibo como espacio de dialogo, de debate, que expresa nuestra voluntad de discutir estos temas, pero donde tendremos coincidencias y diferencias. Tenemos que ser claros y no rasgar vestiduras en sentido de que desde el Frente Amplio no podemos perder la idea que los acuerdos nacionales se construyen desde abajo.

– Ha generado bastante roce interno en el Frente Amplio este tema de las comisiones, en cuanto han sido invitaciones personalizadas. Primero al Movimiento Autonomista y a Revolución Democrática y ahora a ti directamente.
– La invitación que me hace el gobierno lo hace en calidad de alcalde. Yo dejé claro que en ningún caso iría a nombre del Frente Amplio, ya que es un espacio diverso con múltiples vocerías parlamentarias y sociales. Además, el espacio de discusión democrática de las leyes es el congreso nacional. Por eso insisto: hay que tomarse con más tranquilidad este tema. Yo voy a nombre de Valparaíso, con apoyo de miembros del concejo municipal, no vamos a tener un gallito interno en el Frente Amplio o contra el gobierno, vamos a representar una ciudad que quiere dentro de la mesa sus propuestas.

– ¿Que te parece que los acusen de estar “pisando en el palito” que les pone la derecha?
– El Frente Amplio debe ser capaz de fortalecerse más allá de la discusión legítima que pueda existir entre los parlamentarios sobre este y otros temas. Uno de los problemas que hemos tenido desde el término de la campaña electoral es que toda la fuerza y trabajo territorial que se expresó en el éxito electoral, no lo hemos podido traducir en una estrategia, una propuesta política social y ciudadana para el país. Creo que más que pelearse en el Parlamento entre sí, el FA tiene que mirar a la sociedad, recuperar la relación con movimientos sociales y comunitarios que existen en Chile. Hay que elevar el debate y nuestra participación en la comisión de seguridad va en esa dirección.

– ¿Crees que desde el gobierno se trate de posicionar al Frente Amplio para que sea la verdadera oposición? Esta semana se ha graficado en señales, una política, que es invitarlos a ustedes a las comisiones y otra mediática, que es el posicionamiento que se le ha dado a Gabriel Boric como un “político maduro”.
– A mí me importan bien poco los rótulos. Como proyecto colectivo nos interesa mostrar que es posible gobernar una ciudad de forma distinta a como la política nos tenía acostumbrados. El FA no puede perderse en ningún minuto con que solo desde un despliegue institucional, sea en comisiones, el Congreso o en esta parte del Estado, que es gobierno local, va a disputarle a la derecha un proyecto de sociedad distinto, ya que tenemos un despliegue distinto, que es democrático, igualitario, libertario, respetuoso de los derechos humanos, que busca la inclusión y la igualdad. La invitación que tenemos que hacernos y la reflexión que tenemos que madurar es que la fuerza que hemos ido construyendo tenemos que desplegarla como un torrente de energía en todo el país, en cada barrio, en cada pueblo y ciudad de Chile.