El próximo lunes el gobierno dará a conocer su posición sobre si, finalmente, se incluirá a los adolescentes entre 14 y 17 años en el proyecto de ley de identidad de género, como había trascendido inicialmente días atrás desde el propio gobierno. Sin embargo, la posición de no presentar una propuesta al respecto  que ahora parece que sostiene el ejecutivo alertó al sector más liberal de Chile Vamos.

“El gobierno había manifestado, en su momento, la posibilidad de incorporar a las personas de 14 años en la ley de identidad de género, y no quisiera pensar que aquí se está produciendo un veto de los sectores más conservadores de Chile Vamos a su propio gobierno”, dijo Luciano Cruz-Coke, el jefe de bancada y vicepresidente de Evópoli, el único partido de Chile Vamos que no ha sufrido desacuerdos en su interna por esa cuestión. Y agregó: “Eso me parecería de una gravedad extrema”,

El diputado acusó que “ha habido una presión desmedida de parte de grupos conservadores liderados por Jacqueline van Rysselberghe [presidenta de la UDI], precisamente para que el gobierno no obre en esta materia”.

Por su parte, Marcela Sabat, reconocida por representar el “ala liberal” de RN, aseguró que “un gobierno recién asumido y con casi un 60% de respaldo ciudadano no puede inhibirse de ejercer su labor colegisladora, según sus convicciones, por miedo a una presión desmedida del sector más conservador”.

La parlamentaria, además, lo comparó con la legislación del Acuerdo de Unión Civil durante el anterior gobierno de Sebastián Piñera: “Esto ya ocurrió en la primera administración. Ejemplo claro fue no capitalizar la aprobación del Acuerdo de Unión Civil, aprobado con Michelle Bachelet, pero ingresado en el primer gobierno de Sebastián Piñera. Amenazar anticipando vetos a situaciones con conflictos valóricos no contribuye a que un gobierno ejecute su programa con libertad”, agregó la parlamentaria.

Diputados RN

/ Agencia Uno

También el diputado Andrés Longton (RN) aseveró que “no es una buena señal que de parte del sector conservador haya vetos que no dejen que el gobierno se pronuncie respecto de ciertos temas”, al tiempo que añadió que la presidenta de la UDI “ha liderado este veto, porque ha amenazado con ir al TC, y con eso ejerce una presión que no le hace bien al sector”.

La senadora Van Rysselberghe, por su parte, llamó a ese “sector minoritario liberal” a que actúe con realismo político. “Nosotros nunca hemos hecho vetos ni tampoco estamos en bandos ideológicos. Es un tema de convicciones, donde la mayoría de los parlamentarios de nuestro sector tenemos la convicción de que hay que proteger a los niños. Siempre vamos a levantar la voz con respeto, pero también con firmeza cuando creamos que hay que corregir las cosas”, respondió.

En esa línea, agregó que “si queremos proteger a los niños, no hay espacio para posiciones intermedias. Hago un llamado a que tengamos una posición en unidad en este tema y no permitamos que la izquierda apruebe un proyecto que pueda ser muy dañino para los niños”.

Van Rysselberghe ha sido la principal opositora a legislar para menores de edad. De hecho, advirtió que acudiría al Tribunal Constitucional en caso de que el Ejecutivo presente indicaciones al respecto. A sus amenazas de sumó la declaración de 17 diputados de RN manifestando su “rotundo rechazo” a permitir el cambio de sexo registral para niños y adolescentes.