El pasado jueves, Romina Muñoz denunció a través de su Facebook una vergonzosa situación que vivió en la estación de metro Cal y Canto.

De forma inexplicable, la mujer fue agredida por una funcionaria de Metro quien se habría negado a prestarle ayuda a una persona no vidente. “Me contestó de una manera grosera, y fue ahí donde cometí el error más grande y que aún me tiene mal, le tomé una foto, cuando llega el metro y voy a subir, la asistente de metro como ellos le llaman, me saca del pelo y me dice: no te vas a ir porque está prohibido sacar fotos”, aseguró Romina.

Esta mañana, y tras una investigación sobre la situación, Metro comunicó oficialmente que resolvió desvincular a la funcionaria en cuestión, que prestaba servicios de subcontrato a través de la empresa Eulen.

“Los antecedentes evidencian de manera clara el incumplimiento de los protocolos establecidos para situaciones como la registrada”, dice el comunicado difundido por la empresa.

A su vez, Metro aclaró que “no existe restricción para que los pasajeros puedan hacerlo, y que sólo se requiere autorización cuando ello sea para fines comerciales o publicitarios”.