La Dirección de Meteorología pronostica un invierno poco lluvioso, pero bastante frío, para los próximos meses en la zona central del país. El organismo proyectó que durante el período invernal caerán sólo 200 milímetros de agua, mientras que en un año normal caen unos 294 milímetros de agua.

“Lo que resta de otoño-invierno, vamos a tener frecuencia de sistemas frontales que afecten la zona central de Chile con precipitaciones bajo lo normal y también condiciones de buen tiempo”, comentó Arnaldo Zúñiga de la Dirección Meteorológica.

Además, Zúñiga aclaró que no se esperan precipitaciones en la zona para las próximas semanas. “En este momento hay un bloqueo en el Pacífico que impide que hayan sistemas frontales de aquí hasta el 14 de abril”, añadió.

Según el experto, en el norte, Arica y Parinacota, se esperan precipitaciones normales, debido a que el fenómeno de la niña se estaría debilitando, mientras que en el sur, entre Coquimbo y El Maule, se pronostican precipitaciones más bajas de lo normal (87 mm). Desde Biobío a Los Lagos se esperan precipitaciones normales, y entre Aysén y Magallanes van a haber más precipitaciones de lo normal.

Evitar cortes de agua

Este jueves, en una reunión de trabajo entre representantes del Ministerio Obras Públicas, las superintendencias de Servicios Sanitarios (SISS), y Electricidad y Combustibles (SEC), la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) y las empresas de servicios básicos, el superintendente de servicios sanitarios, Ronaldo Bruna, dio a conocer el Plan Invierno para evitar los problemas de cortes de agua, como los del año pasado. Este plan involucra: mantención de redes de aguas, cuidado de los alcantarillados y un sistema de agua potable frente a posibles cortes.

También se informó que se reforzó el sistema de infraestructura dándole una mayor seguridad y aumentando la cantidad de estanques y pozos disponibles para estas emergencias.

El director ejecutivo de Empresas Eléctricas AG, Rodrigo Castillo, detalló sobre una nueva norma técnica, que reduce a la mitad las horas de interrupción que se permiten en las redes eléctricas, pasando de 20 horas actualmente permitidas a 9.