Nadie quedó indiferente a los dichos del Arzobispo de Santiago, Monseñor Ricardo Ezzati, sobre el proyecto de ley de Identidad de Género, que hoy inicia un nuevo trámite en el Congreso en la comisión mixta.

“No porque a un gato le pongo nombre de perro comienza a ser perro”, dijo la más alta autoridad de la Iglesia Católica en Chile, generando una serie de críticas.

Dentro de esas, algunas vinieron desde dentro de la propia Iglesia. El jesuita Felipe Berríos, quien públicamente apoya el derecho de que las personas trans puedan cambiar su sexo registral, dijo sentir “desconcierto y vergüenza” al escuchar a su superior jerárquico. “Sus dichos no reflejan el sentir de la Iglesia Católica”, agregó.

En conversación con Emol, Berríos criticó a Ezzati por realizar “una metáfora bastante absurda e hiriente” y, a nombre de la misma Iglesia, pidió perdón “a todos los que se han sentidos heridos”.

“No tenemos que aceptar esta clase de agresiones y pensamientos tan absurdos, que reflejan también mucha ignorancia”, finalizó el jesuita.