El ataque contra la ciudad siria de Duma que este sábado dejó 49 muertos, ha puesto en marcha la maquinaria del presidente estadounidense, Donald Trump, para buscar una respuesta a la agresión, que según Estados Unidos, fue con armas químicas perpetradas por las fuerzas de Bachar Al Asad. Eso, pese a los desmentidos de Moscú y Damasco sobre esa acusación.

Este lunes, el presidente dijo que “estamos estudiando lo ocurrido detenidamente y hemos tratado de alcanzar a la gente que está allí [en Duma], pero está cercado. ¿Si son inocentes por qué no nos dejan entrar? Si ha sido Rusia, si ha sido Siria, si ha sido Irán, si han sido todos juntos, lo vamos a resolver”, afirmó el presidente en una rueda de prensa.

Es atroz, bárbaro e inadmisible, en 24-48 horas tomaré una decisión. Nada está descartado”, amenazó el presidente estadounidense.

Según algunos medios, podría tratarse de una intervención militar que podrían diseñar el nuevo consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, y el director de la CIA, Mike Pompeo. No sería la primera en Siria y además podría parecerse a una acción similar a la que hace un año llevó a cabo el propio Trump, cuando ante una matanza similar del régimen sirio, Washington arrasó con 59 misiles Tomahawk la base aérea de Shayrat (Homs).

Siria y Rusia contra Israel por nuevos

Al menos 14 militares sirios y combatientes aliados del régimen de Damasco murieron este lunes tras el lanzamiento de misiles en al aeropuerto militar de Al Taifur, en la provincia central de Homs, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. La ONG afirmó que se cree que dos misiles impactaron en la base, en la que hay presencia de efectivos del Ejército sirio y milicianos iraníes y del grupo chií libanés Hizbulá. Las autoridades sirias acusaron a Israel de perpetrar el ataque.

Desde Jerusalén, una portavoz militar israelí declinó hacer comentarios sobre ese ataque al ser preguntada sobre si su país estaba involucrado. Mientras, Estados Unidos negó haber atacado ese aeropuerto, en respuesta al supuesto ataque químico que el sábado fue atribuido a las fuerzas de Bashar al Asad. “En este momento, el Departamento de Defensa no está realizando ataques aéreos en Siria“, dijo el Pentágono en un comunicado difundido por medios locales.

El bombardeo se produjo después de las denuncias de un supuesto ataque químico durante el pasado fin de semana en Duma, el último bastión rebelde de la región de Guta Oriental, en las afueras de Damasco.