Más de dos horas de un show con 32 canciones marcaron el estreno de Gepe en el Movistar Arena, presentación que se escribe como la más ambiciosa hasta el momento en sus 13 años de carrera como músico.

Vestido con un traje azul brillante a su medida y con flores coloridas bordadas, el compositor no se hizo esperar y apareció puntual a las 8 del pasado domingo, acompañado de su banda y de las bailarinas históricas Yeimy Navarro y Valeria Carrasco.

Se notaba que Gepe quería celebrar, y por eso el show estuvo lleno de detalles: la energía escapándosele del cuerpo al abrir con “Hambre”, la presencia de nombres de peso como invitados, la interpretación de cuecas y covers, y el el cuidado por las gráficas que acompañaron todas sus canciones –trabajo a cargo de Francisco Meneses– y en las que rindió homenaje a distintas figuras chilenas.

Hace tiempo que el proyecto de Daniel Riveros (36) ya dejó de ser un artista de nicho y pasó a la masividad, y el concierto de este domingo fue una muestra más de eso. Pero al mismo tiempo, también demostró que sigue avanzando en su interés por las raíces y los orígenes, y en el camino se ha ido acercando a varios nombres de la historia chilena reciente. Y a continuación, El Desconcierto presenta cinco claves de este nuevo hito.

Guiños a figuras chilenas

/ Foto: Carla Quinteros

A largo de la presentación, Gepe aprovechó para hacer un recorrido por su trayectoria desde “Gepinto” (2005) hasta “Ciencia Exacta” (2017). Si bien la parte más contundente del show estuvo centrada en sus discos más recientes, también hubo espacio para temas como “Namás”, “Un día ayer”, “Alfabeto” y “Por la ventana”, canción que recordó haber escrito hace ocho años y que contó que, paradójicamente, le “abrió muchas puertas”.

El sanmiguelino ha crecido, y eso se nota en la versatilidad de su registro, moviéndose de ida y vuelta entre la potencia para llenar grandes espacios que ha mostrado en sus presentaciones más recientes y la voz fina e íntima que desarrolló durante sus primeros años.

En el show, también aprovechó para hacer guiños a distintas figuras chilenas. En “Flor del Canelo”, los visuales mostraron una especie de homenaje en el que aparecían distintas mujeres chilenas, y entre ellas, apareció la histórica militante comunista Gladys Marín, y al verla se generó un aplauso espontáneo de la gente. Además, hacia el final de la noche, sorprendió con un cover de “Deja la vida volar” de Víctor Jara, y de “Un amor violento” de Los Tres.

Gepe empoderado

/ Foto: Carla Quinteros

Con el tiempo se nota cómo Riveros está cada vez más cómodo y suelto en el escenario. Se mueve de un lado al otro, toca su guitarra, pasa a la batería, baila bachata y coquetea con el público.

Tanto así, que incluso se permitió dejar una canción a la mitad y empezarla de nuevo. Ya había pasado más de la mitad de “Bomba Chaya” y todo parecía un carnaval con papeles flotando en el aire y el público saltando cuando el sonido se detuvo. “Esta canción es para celebrar y no podemos con este retorno de porquería. Así que les pido disculpas, pero la vamos a empezar de nuevo y disfrutarla como se debe”, dijo.

Homenaje a la música latinoamericana

/ Foto: Carla Quinteros

Cuando ya llevaba casi una hora de show, Gepe anunció la llegada al escenario de cuatro invitados, Claudio Constanzo, Miguel Molina, Claudia Mena y María Esther Zamora, con quienes interpretó cinco cuecas: “Olvídame”, “Mándame a quitar la vida”, “La niña que está bailando”, “Arráncame el corazón” y “Adiós Santiago Querido”.

Antes de empezar, exhibió un video como homenaje a Margot Loyola, en el que relataba la importancia de la tonada en la música, ocasión que el músico también aprovechó para contar sobre sus incursiones en la cueca y en los sonidos populares latinoamericanos, que son como “primos hermanos”.

“Somos un continente hermano, que eso no se los olvide”, dijo.

Invitados y amigos

/ Foto: Carla Quinteros

Además del espacio para las cuecas, Gepe contó con una serie de invitados que lo acompañaron. Junto a María Esther Zamora cantaron “Solo”, mientras que con Claudia Mena fue el turno de “Invierno”, canción originalmente grabada con la peruana La Lá.

También, como no, su amiga Javiera Mena apareció en el escenario a la mitad de “Un día ayer”, mientras que Pedropiedra lo hizo en “En la naturaleza”. Hacia el final de la noche fue el turno de Roberto Márquez de Illapu, quien lo acompañó en “Bomba Chaya”, y al final Camila Moreno con “Alfabeto”.

Adolescentes, adultos y niños

/ Foto: Carla Quinteros

El Movistar Arena estaba repleto. Fueron más de 7 mil personas las que agotaron las locaciones del recinto, entre ellas adultos, adolescentes y niños, quienes formaron una audiencia muy heterogénea y variada.

De hecho, una imagen común en el concierto fue la de padres e hijos coreando juntos las mismas canciones y saltando desde el principio del show, lo que demuestra que Gepe definitivamente ya salió del nicho.