El hecho sucedió en frente a la comisaría donde está detenido Lula da Silva, en la ciudad de Curitiba, donde desde el domingo 8 de abril se montó un campamento organizado por los seguidores del ex presidente para apoyarlo.

La diputada Manuela D’Ávila, candidata presidencial del PCdoB (Partido Comunista do Brasil), estaba visitando el campamento y sus líderes, cuando un sujeto de camiseta negra se acerca a ella pidiendo para hacer un video. Ella accedió al pedido, pero el sujeto sorpresivamente cambia su abordaje y le grita fuerte al oído “acá es Bolsonaro, carajo”, para luego alejarse corriendo entre risas.

Desconcertada, la candidata quedó aún más intrigada al ver que, luego de la provocación, el sujeto fue a refugiarse detrás de un grupo de policías, dentro del perímetro creado alrededor de la sede de la Policía Federal brasileña en la ciudad.

En testimonio grabado minutos después y publicado en sus redes sociales, D’Ávila dijo que pese al inconveniente de la situación, lo que le preocupa no es por lo que le pasó a ella sino el cuestionamiento sobre qué tipo de personas tienen acceso a el local donde está detenido Lula y qué tipo de cosas serían capaces de hacer. “Nosotros que somos parlamentarios (ella venía acompañada de un grupo de diputados y senadores de distintos partidos de izquierda) intentamos ir hasta la comisaría para visitar el presidente Lula y no nos permitieron, y un tipo con una conducta como esa sí puede hacer lo que hizo y además es posteriormente protegido y ocultado por la Policía”, reclamó la diputada.

Algunas horas tras el incidente, la senadora Gleisi Hoffman, presidenta del PT (Partido de los Trabajadores, de Lula y Dilma), afirmó que el sujeto que abordó a D’Ávila es miembro de la Policía Civil (similar en Brasil a la PDI chilena), aunque no quiso decir el nombre de la persona.

Amenaza a Lula en el avión

D’Ávila también dijo que su reclamo no es por un detalle menor y se suma al audio que se conoció en las últimas horas, rescatado del vuelo que llevó Lula de São Paulo a Curitiba en el día que fue detenido. Durante el vuelo, una voz dentro de la cabina del piloto dice, refiriéndose al ex-presidente “hay que abrir la ventana y tirar esa basura”.

Según la candidata comunista “estos no son detalles menores, porque además ya no es un caso aislado, tampoco había seguridad para Lula en la llegada a la comisaría, hay diferentes situaciones que nos muestran que el tratamiento dado a él no es aceptable”.