Bajo montaje y de forma aleve se realizó captura de Jesús Santrich. Este es el peor momento que está atravesando este proceso de paz, el gobierno debe actuar e impedir que montajes jurídicos desemboquen en hechos como este que generan una gran desconfianza”. Es el mensaje que Iván Márquez, el líder de la ex guerrilla FARC -hoy convertida en la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común– publicó en la cuenta del partido tras la detención de Jesús Santrich, ex comandante de las FARC. “Llamo al gobierno a que impida que estas intenciones que atentan contra el proceso y el derecho a la paz se consoliden”, indicó Márquez.

Desde la FARC repudiaron, una vez más, la inseguridad jurídica y falta de garantías de los ex guerrilleros a lo largo del proceso par integrarse a la vida civil y denunciaron que la Fiscalía impidió que la ONU acompañara la diligencia con Jesús Santrich.

La pesimista reacción tuvo lugar luego de que, la noche de este lunes, la Fiscalía de Colombia detuviera Santrich tras una orden de captura emitida por la Interpol después de que un juzgado de Nueva York realizara, el pasado miércoles, una acusación por narcotráfico en su contra. “Tenemos copiosas pruebas de un acuerdo para exportar 10 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos con un precio en el mercado local de 320 millones de dólares”, explicó el fiscal general Néstor Humberto Martínez.

Según las acusaciones del ex guerrillero tendrían recorrido por hechos cometidos a partir de junio 2017, seis meses después del acuerdo final de paz de diciembre de 2016. El dato es relevante porque, según lo pactado entre las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos, solo podrán beneficiarse de la Justicia Especial para la Paz (JEP) quienes hayan cometido delitos antes de la firma. Es decir, Santrich, cuyo nombre civil es Seusis Pausivas Hernández, no tendría acceso a los beneficios judiciales de este sistema aunque se haya acogido al proceso de paz y haya firmado las actas para someterse al mismo.

“La circular de Interpol indica que los acusados tenían acceso a aviones registrados en Estados Unidos para transportar la droga, a laboratorios para suministrar la cocaína y hay evidencia de su acceso a toneladas de cocaína”, explicó el fiscal con información de un operativo de investigación adelantado por agentes federales de la DEA y fiscales federales del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

La orden de captura tiene como objetivo último la extradición de Jesús Santrich: “Si con pruebas irrefutables hay lugar a la extradición, no me temblará la mano para autorizarla, previo concepto de la Corte Suprema”, dijo el presidente.

La presidenta de la JEP, Patricia Linares, aseguró que la Sección de Revisión de este organismo tendrá que analizar la documentación para concluir si el delito se cometió antes o después de la firma del acuerdo y así determinar si el caso se juzga a través de la jurisdicción especial o se remite a la justicia ordinaria. Solo en el segundo caso, si el proceso sigue su curso en la Fiscalía, sería posible la extradición. “No extraditaré a nadie por delitos cometidos antes de la firma del acuerdo y con ocasión del conflicto. El acuerdo es claro y lo cumpliré de manera estricta”, reiteró Santos.

Por su parte, la Misión de Verificación de la ONU en Colombia hizo un llamado a las instituciones del Estado a “evaluar los acontecimientos actuales con el mayor discernimiento, teniendo en cuenta que las decisiones que se tomen tendrán consecuencias profundas para el proceso de paz de Colombia”.

Santrich fue uno de los beneficiarios de los 10 escaños que la FARC pactó con el Ejecutivo con independencia de los votos que obtuvieran en las pasadas elecciones legislativas y hoy ejercía como miembro electo en la Cámara de Representantes del Congreso. Santrich fue uno de los integrantes del equipo negociador de la paz y uno de los firmantes del Acuerdo Final.