Más de 5 mil hectáreas del bosque de India Maíz, una de las principales reservas de selva tropical de Centroamérica quema sin control destruyendo el ecosistema de más de 450 especies de aves y de una riqueza forestal de enorme valor.

El incendio ha sido calificado por algunos expertos ambientales como “el problema ambiental más serio en la historia de Nicaragua”. La vicepresidenta del país, primera dama y vocera del Ejecutivo, Rosario Murillo, dijo que unos 800 militares fueron movilizados hasta la zona afectada para unirse a las labores de apagar el fuego. Sin embargo, las autoridades no reconocen las cifras que las organizaciones entregan sobre el alcance de la devastación y cifran en mucho menos el impacto del fuego.

Activistas medioambientales criticaron este lunes que el gobierno de Daniel Ortega rechazara la ayuda de Costa Rica, que ofreció un equipo de cuarenta bomberos que viajaron hasta la frontera entre ambos países para colaborar con las labores de extinción pero, finalmente, no se les permitió el ingreso.

Según explicó el ejecutivo costarricense, las “autoridades nicaragüenses dijeron que atenderán el incendio forestal con recursos propios”. Lo que sí aceptó Nicaragua es el ingreso al país de un helicóptero cisterna de la Fuerza Aérea Mexicana, que cuenta con tecnología de precisión para apagar incendios forestales, con una capacidad de carga de 450 galones.

Esta selva, que tiene una extensión de 2,639 kilómetros cuadrados, vive desde hace años la invasión de pobladores que arrasan sus tierras para plantar pasto para el ganado, explotar maderas y cazar de forma ilegal. Datos de agrupaciones ambientalistas recogidos por El País muestran que desde 2010 y hasta 2014 se había perdido más de 2.378 hectáreas de bosque tropical.