Las cifras son categóricas. En los últimos 5 años, diversos privados -que van desde personas naturales a las más grandes empresas que operan en el país- han donado dinero a distintas universidades, en el marco de la Ley de Donaciones.

En total, según consigna La Tercera, han sido $103 mil milllones los entregados. Pero la cifra se vuelva más interesante la ver el desglose y el favoritismo por las casas de estudios ligadas a los sectores más conservadores: La Pontificia Universidad Católica (PUC) con $32.776 millones y la Universidad de Los Andes con $32.393 millones concentran el 63% de las donaciones.

La diferencia es tan grande, que la tercera universidad con mayores recursos recibidos tiene tres veces menos que la PUC y la de los Andes. Se trata de la U. de Chile, con $9.983 millones, seguida de la Universidad del Desarrollo ($6.126 millones) y la Alberto Hurtado ($3.063 millones).

“Hace más de 25 años hay un constante esfuerzo por captar donaciones, que son fundamentalmente de ex alumnos. Creo que todas las universidades pueden hacer gestiones en tal sentido; lo importante es presentar un proyecto que sea serio, estructurado, de confianza en el largo plazo y riguroso en el uso y rendición de recursos”, aseguró el rector de la PUC Ignacio Sánchez, a quien no le sorprende la millonaria cifra que recibe su universidad.

“Tenemos pequeños y grandes donantes, hay 800 ex alumnos que nos donan todos los meses y pueden aportar, por ejemplo, 1 UF al mes o incluso menos, pero para nosotros son muy importantes”, dijo por su parte el rector de la U. de los Andes, José Antonio Guzmán.

La desigual cifra deja desprotegidos a las universidades del Estado, sobretodo aquellas ubicadas en regiones y zonas extremas. Es por eso que la Agrupación de Universidades Regionales (AUR) propone entregar incentivos tributarios a las empresas que donen dinero a esas casas de estudio.

“Las instituciones de regiones están entre las que menos donaciones reciben y nos interesa impulsar un cambio que permita incentivar aportes a nuestras salas”, aseguró el rector de la U. de Playa Ancha, Patricio Sanhueza.

Por su parte, desde el Ministerio de Educación privilegian la “libertad” de los donantes: “Lo que se debe hacer es facilitar y promover más donaciones, pero cada donante tiene que libremente decidir si le entrega a una universidad o a otra. Uno quisiera que mucho ahorro privado vaya a la solución de problemas públicos y por eso, idealmente, leyes que favorezcan y fortalezcan la donación, pero no se puede imponerle a nadie que done”, afirmó Gerardo Varela, titular de la cartera.