En cuanto el gobierno de Sebastián Piñera dio a conocer el anuncio de reforma a la Ley de Migración, de inmediato salieron a flote las diferencias que existían según nacionalidad. Mientras para inmigrantes venezolanos existiría una visa de “responsabilidad democrática” en razón de la “crisis que vive ese país”, para inmigrantes haitianos las condiciones se volvieron mucho más restrictivas, exigiendo una visa consular de  una duración de un mes para venir como turistas.

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“Chile seguirá siendo un país abierto y acogedor con los migrantes que cumplen con nuestra ley y vengan a aportar”, declaró el presidente Sebastián Piñera.

Sin embargo, no tardaron en aparecer críticas hacia la resolución. “No existe ninguna justificación estructural, ni en términos de magnitud del flujo migratorio, ni del tipo de migrantes, que justifique un cierre de las fronteras como el que se propone”, dijo el dirigente de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, Rodolfo Noriega.

Desde La Moneda, por otro lado, aseguran que no existe un trato discriminatorio de parte de la ley hacia los migrantes haitianos. “Lo que se está haciendo es, por una parte, buscar proteger a todas las personas que vengan desde Haití para que no sean traídas bajo engaño”, dijo el ministro del Interior, Andrés Chadwick, sobre la visa consular que se pedirá para dichos inmigrantes.

“Ellos saben que no vienen como turistas, vienen aprovechando una situación de turista para quedarse en el país”, dijo el ministro a Tele13 Radio. Y luego agregó: “Los aumentos de la población haitiana ha sido sobre el mil por ciento y representa hoy el 40% de la migración masiva que el país está recibiendo, y para ordenar la casa tenemos que usar medidas de controles especiales”.