A principios de este año ya Michael Wolff había publicado “Fuego y furia: En las entrañas de la Casa Blanca de Trump”, en el cual disparaba contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El libro fue un éxito en ventas, pero al parecer pronto tendrá competencia.

Será el próximo martes cuando se publique “Una lealtad mayor”, libro de 304 páginas del ex director del FBI James Comey, quien fuera destituido por Trump justo cuando estaba encargado de investigar las conexiones con Rusia del presidente para atacar en plena campaña a la candidata demócrata Hillary Clinton. Un hecho que se produjo hace casi un año.

“Trump creó una realidad alternativa en la que intentaba afanosamente envolvernos a todos”, dijo Comey, según informa El País.

En cuanto a la trama rusa, el ex director del FBI trata de ceñirse lo más posible a lo que ya declaró ante el Senado estadounidense. Sin embargo, hay otras revelaciones. Una de ellas es el polémico Informe Steel, realizado por un antiguo agente del MI6 británico que contiene, entre otras cosas, un episodio de 2013 en el que Trump, en la suite presidencial del Hotel Ritz-Carlton de Moscú, habría pedido a un grupo de prostitutas que orinaran la cama en la que había dormido el matrimonio Obama.

Ante las acusaciones, Trump respondió: “¿Me ve usted acostándome con putas?”. Además alegó que era un absoluto germófobo. Comey, por otro lado, asegura en su libro: “Preferí no decirle que la actividad referida no requería que pasase la noche en la habitación ni de la proximidad de los participantes. De hecho, aunque no lo sé con seguridad, me imaginé que la suite presidencial del Ritz-Carlton de Moscú era lo suficientemente grande para que un germófobo guardase una distancia de seguridad respecto a la actividad”.

A raíz de las acusaciones del libro, Trump criticó duramente en Twitter al otrora director del FBI: “James Comey es un filtrador y un mentiroso. Prácticamente todo el mundo en Washington pensaba que debía ser despedido por el trabajo que hizo hasta que, de hecho, fue despedido. Filtró información clasificada, por lo que debería ser perseguido. Mintió al Congreso bajo juramento. Es débil y una bola de baba mentirosa que fue, como el tiempo ha demostrado, un terrible director del FBI. Su gestión del caso de La Corrupta Hillary será conocida como una de los peores chapuzas de la historia. ¡Fue un gran honor para mi despedir a James Comey!”.