Este viernes, Donald Trump, presidente de Estados Unidos (EE.UU.), en conjunto con sus aliados Francia y el Reino Unido, atacó durante una hora con misiles y tropas en tierra a Siria, pasadas las 04:00 (hora local) en tres ciudades, incluyendo Damasco (capital) y Alepo. 

Las razones son, según el mandatario, el supuesto uso de armas químicas en Duma que el pasado 7 de abril dejó mñas de 60 fallecidos, pese a que Siria niega haber cometido tal atentado y que no existen pruebas que acusen su autoría.  

“Hace poco tiempo, ordené a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos lanzar ataques de precisión contra blancos asociados con las capacidades de armas químicas del dictador sirio Bashar al-Assad”, dijo Trump desde la Casa Blanca en una transmisión en cadena.

El presidente francés, Emmanuelle Macron, confirmó que ordenó el ataque de sus tropas y aseguró que la agresión está “circunscrita a las capacidades del régimen sirio sobre las armas químicas”.

Asimismo, la primera ministra británica, Theresa May, anunció a través de los medios que “Esta noche he autorizado a las fuerzas armadas británicas a llevar a cabo bombardeos coordinados y dirigidos para degradar las capacidades de armas químicas del régimen e impedir su uso”.

Por su parte, el ejército Sirio anunció que las defensas aéreas del país respondieron al ataque, según informó la televisión local. Se espera la reacción de Rusia ante la ofensiva.