Piñera promulgó hace pocos días un Decreto Ley que cambia la legislación en relación a la migración en Chile. En general, la nueva legislación pone mucho más trabas a la entrada de inmigrantes de algunas nacionalidades al país. Es verdad que el tema de la migración se transformó en un problema en Chile, ya que la población extranjera casi se triplicó en los últimos 4 años. Según Piñera, ha llegado el momento de poner “orden en la casa”.

La nueva legislación es evidentemente discriminadora, ya que incentiva la migración a Chile de extranjeros que son mano de obra calificada pero rechaza a los trabajadores que llegan al país huyendo de miserables condiciones de vida. La posibilidad que un extranjero llegara como turista y pidiera una visa laboral acá para quedarse desaparició. Ahora algunas naciones serán obligadas a pedir una visa consular para entrar a Chile, lo mismo que hace Estados Unidos o Europa con algunos países latinoamericanos o africanos.

Los haitianos y venezolanos, que hoy conforman los mayores flujos de inmigrantes, fueron los mayores perjudicados. Piñera tuvo la cara de palo de llamar a la nueva visa obligatoria para los venezolanos de “visa de responsabilidad democrática” y la visa para los haitianos de “visa humanitaria”. O sea, ser democrático y humanitario para Piñera significa cerrar las fronteras de su país a miles de personas que son obligadas a dejar sus naciones en busca de mejores condiciones de vida.

Aquí quiero hablar especialmente sobre los haitianos.

Los haitianos empezaron a llegar a Chile después del fuerte terremoto que destruyó la capital de Haití en 2010. Sin embargo, el mayor flujo se dio centralmente a partir de 2015. Hoy son más de 100 mil haitianos en Chile. La mayoría viven en pésimas condiciones, en viviendas precarias arrendadas a precios altísimos, sin hablar castellano, en los peores trabajos y sufriendo discriminaciones todos los días por su color de piel. Deberíamos preguntarnos: por qué la mayoría de los haitianos se submeten a esa situación? La única respuesta posible es: porque son obligados a hacerlo, porque sus condiciones de vida en Haití eran peores, más precarias.

Y qué responsabilidad tiene el gobierno chileno de que los haitianos no puedan vivir con dignidad en Haití? La mayor parte de los chilenos responderían: ninguna. El gobierno chileno no tiene ninguna responsabilidad sobre la situación de Haití. Sin embargo, eso no es verdad.

El gobierno chileno fue parte de la Misión de ocupación de Haití (Minustah) que duró de 2004 a 2017. En los 13 años de ocupación militar (“la Misión de Paz”, como dice la ONU) el gobierno chileno gastó 117 millones dólares del dinero público para mantener sus tropas allá. Fueron más de 12 mil efectivos chilenos que pasaron por Haití: 6700 militares del Ejército, más de 4000 de la Armada, 1.341 de las Fuerzas Aereas, 146 carabineros, 40 funcionarios de la PDI. La Minustah, vale decir, no era dirigida por Chile, sino por Brasil bajo control norteamericano. Una Misión de Paz que lo único que llevó a Haití fueron miles de militares, interesante.

En los 13 años que se estuvo en Haití y después de 117 millones de dólares gastos, el gobierno chileno no construyó un hospital en ese país. No construyó una escuela, una red sanitaria. No apoyó a las universidades, no aportó con médicos, ni ingenieros, ni enfermeros, ni nada de eso. Los gastos fueron con la mantención de sus tropas.

¿Y por qué el Haití necesitaba tantas tropas? Por qué pasaron tantos militares extranjeros en Haití entre 2004 y 2017 (sin ninguna consulta a la población haitiana)? La respuesta es sencilla: para mantener Haití como el país más pobre de las Américas. Para garantizar que las empresas extranjeras puedan seguir en el país pagando sueldos de 5 dólares diarios y sacando ríos de plata a Estados Unidos, Canadá y Europa. Enormes empresas de ropa como GAP, Tommy Hilfiger, Timberland, Levi’s etc. producen ropas en Haití con los niveles más absurdos de explotación. Las tropas de la Minustah tomaron el país para mantener la paz para los negocios extranjeros.

Estuve en Haití dos veces. Una en 2010 y otra en 2012. Pude ver con mis ojos lo que hablo y todo eso lo escribí en varios artículos y en mi tesis de magíster que están en internet (abajo dejaré algunos enlaces). La segunda vez que fui a Haití estuve 3 meses en Ouanaminthe, una ciudad de 100 mil habitantes que es un paraíso para las empresas extranjeras. Vi como la Minustah reprimía huelgas de trabajadores textiles y manifestaciones populares, haciendo el papel de policía que defiende a los intereses de los empresarios extranjeros. La Minustah asesinó a centenares de personas inocentes en Haití para “mantener la paz”, reprimió huelgas, manifestaciones. Hay innumerables denuncias de violaciones de mujeres (y hombres) haitianos por soldados de la Minustah. Hay harta documentación y reportajes en internet sobre eso.

La ocupación militar de Haití duró 13 años. En Chile, pasó por los gobiernos de Lagos, Bachelet y Piñera.

El balance que hacen las FFAA chilenas sobre su intervención en Haití es súmamente positivo, basta leer los propios documentos del Ministerio de Defensa. Estos dicen que las FFAA ganaron mucho conocimiento técnico, de seguridad, reconocimiento internacional y un largo etc.

Ahora, tenemos el derecho de preguntarnos: después de 13 años de ocupación militar, de la cual Chile fue parte, ¿cómo explicar que miles y miles de haitianos siguen dejando Haití? Si la Operación de Paz de la ONU fue un éxito y los 117 millones de dólares gastos por Chile fueron bien empleados, cómo explicar que más de 100 mil haitianos tuvieron que salir de Haití en los últimos años y venir a buscar mejores condiciones de vida en Chile? Es inexplicable. O la Misión de la ONU fue un total fracaso o su objetivo era mantener el país en la situación de miseria en que se encuentra.

Piñera es un cara de palo. En la televisón sale a decir que Chile quiere “recibir a los que hacen bien al país y cerrar las puertas a los que hacen mal”. Y sus medidas cierran las puertas para haitianos y venezolanos. ¿Qué significa eso?

Son los inmigrantes haitianos que hacen mal a Chile o fueron los gobiernos chilenos y sus FFAA (bajo control del gobierno de EEUU y Brasil) que hicieron mal a Haití durante 13 años?

El problema de Chile no son los inmigrantes. El problema de Chile son personas como Piñera, Luksic, Matte, Angelini, que viven de la explotación y pobreza de miles de trabajadores chilenos y extranjeros. Los inmigrantes haitianos y de otras naciones tienen solo una alternativa: luchar al lado de los trabajadores chilenos para botar abajo ese sistema de explotación. Chile podría perfectamente ayudar a Haití y hacer con que miles de haitianos volviesen a su tierra. Esto se hace con ayuda humanitaria, médicos, profesores, ingenieros, con tecnología, alimentos, no cerrando las puertas del país o mandando a miles de militares.

Referencias:
Otávio Calegari con el profesor Omar Ribeiro Thomaz (publicado originalmente en el periódico brasileño Folha de São Paulo): https://www.aporrea.org/ddhh/a94145.html

Otávio Calegari sobre una rebelión popular reprimida por la Minustah en Ouanaminthe: <https://www.pstu.org.br/haiti-entre-a-pobreza-e-a-violencia-policial-revolta-em-ouanaminthe/ >

Documento de las FFAA chilenas sobre el balance de la misión chilena en Haití: <http://www.defensa.cl/media/Haiti.pdf >

Entrevista con ex ministro de Defensa de Bachelet sobre la ocupación militar: < http://www.emol.com/noticias/Nacional/2017/03/09/848458/Que-gano-Chile-luego-de-enviar-tropas-durante-13-anos-a-Haiti.html >

Texto sobre la situación de Haití 3 años después del terremoto < https://www.diarioliberdade.org/america-latina/direitos-nacionais-e-imperialismo/34881-haiti,-três-janeiros-depois.html >

Tesis de magíster sobre la situación de los obreros y obreras textiles en Ouanaminthe: < http://repositorio.unicamp.br/handle/REPOSIP/279615 >


Sociólogo y profesor brasileño