A un mes y cuatro días de su llegada a La Moneda, el gobierno todavía está ocupado debido a los cargos pendientes por llenar. Uno de ellos era el de la jefatura de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), puesto en que hoy finalmente el presidente Sebastián Piñera resolvió designar como director al abogado Luis Masferrer (RN), quien llegará para reemplazar a Gustavo Villalobos, un socialista histórico.

Su nombre comenzó a sonar debido a que Masferrer ya había participado durante la primera administración de Piñera: ocupó el puesto de director de Gendarmería desde 2010 hasta 2013, incluido diciembre de 2010, cuando un incendio afectó a la cárcel de San Miguel y dejó a 81 reos muertos.

En esa ocasión, el escándalo solo tocó a las capas medias y fue el director regional metropolitano de Gendermaría, el coronel Carlos Bustos, quien renunció luego de ocurrida la tragedia. Masferrer, en cambio, abandonó su cargo en 2013 para competir como diputado, carrera en la que finalmente no tuvo éxito.

Hasta el momento desempeñaba el ejercicio de su profesión en su oficina de abogados, Cisternas & Cortés, trabajo al que deberá renunciar –junto con su militancia en RN– para asumir este nuevo puesto.

De acuerdo a Radio Bío Bío, el nombre de Masferrer estaba en una lista de candidatos que manejaba tanto el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, como el titular de la cartera, Andrés Chadwick. Y si bien no es una persona que provenga del área de inteligencia, su paso por el servicio de prisiones fue considerado, en términos del manejo de información y la reserva necesaria para materias secretas, como un punto a favor.

Masferrer además fue abogado de la Defensoría Penal Pública (DPP), y además de liderar la ANi deberá liderar la reforma al sistema de inteligencia nacional que busca impulsar la administración Piñera. Por eso es que  su profesión pesó como uno criterios evaluados por la autoridad para su elección.

Dentro de las prioridades que figuran en el programa gobierno está la de sumar organismos que debieran estar bajo la coordinación de la ANI y que ahora no integran el sistema de informaciones. Entre ellos está la Unidad de Análisis Financiero (UAF), como un ente estratégico para la producción de inteligencia económica. También Gendarmería, con el propósito de obtener datos para el combate al crimen organizado, además de materias sobre terrorismo al interior de los penales.

Y una de las modificaciones más complejas que deberá ejecutar será la de llevar adelante el sistema de ciberseguridad del Estado, que actualmente está en manos del Estado Mayor de la Defensa y desperdigado en cada una de las ramas de las Fuerzas Armadas y las de Orden y Seguridad.