Esta mañana, el Servicio de Impuetos Internos (SII) confirmó una querella en contra de Marco Enríquez-Ominami por delitos tributarios en el marco del caso SQM.

Esto a raíz de 36 facturas falsas a SQM Salar y otras dos a SQM, por un total de $420 millones entre los años 2009 y 2014.

Pero esa no sería la única mala noticia para el líder del PRO. Esta tarde, La Tercera publicó el detalle de la declaración que prestó el ex gerente general de SQM, Patricio Contesse, ante el fiscal Pablo Gómez, donde se complica aún más el futuro de Enríquez-Ominami.

“Durante el año 2009 don Marco Enríquez Ominami solicitó reunirse conmigo en la empresa, yo lo recibí, y él me solicitó apoyo financiero para su candidatura presidencial del año 2009. Yo accedí a lo solicitado”, aseguró Contesse, en un testimonio clave para la querella presentada por el SII.

Ahora, el Ministerio Público tiene el camino libre para acusar a ME-O y llevarlo a un juicio oral.

Marco me solicitó una cantidad determinada y negociamos el monto. Las conversaciones para financiar sus campañas políticas y para financiar el PRO, siempre fueron entre Marco y yo exclusivamente, nunca participó nadie más”, continúa la declaración, en la que también aclara que el ex presidenciable le aseguró “que iba a utilizar las facturas de la empresa del señor Cristian Warner”.

“Ignoro si Cristian Warner iba o no a dejar las facturas o recibir los pagos, sólo hablábamos con Marco que las facturas para recibir estos aportes serían emitidas por la empresa de Cristián Warner”, agregó Contesse.

El ex gerente general aclaró también que la empresa de Warner -ex administrador electoral de la campaña de Marco- nunca ha prestado servicios en SQM.

El financiamiento de la empresa a ME-O fue para las campañas presidenciales de 2009 y 2013. En 2012, en tanto, pidieron recursos para ampliar la cobertura y llegada del PRO en todo el país.

Los aportes fueron entregados, según Contesse, de forma mensual y en enero de 2014 se terminó el acuerdo.