Catorce de un total de 22 ginecobstetras del Hospital Base de Valdivia han manifestado su objeción de conciencia respecto a la causal de violación que contempla la ley de interrupción voluntaria del embarazo.

Al respecto, el jefe del Subdepartamento de Obstetricia y Ginecología, Roberto Iglesias, señaló que cuatro de los especialistas se opone también a practicar un aborto por la segunda causal, inviabilidad fetal. Ninguno de los profesionales rechaza obedecer la ley en el caso de que la vida de la mujer esté en riesgo.

Iglesias sostuvo que el número de profesionales disponibles en el recinto “es suficiente como para cubrir los eventuales casos de pacientes que soliciten la interrupción del embarazo, de manera que no será necesario acudir a los profesionales de la macrozona médica a la que pertenece la región. Siempre habrá disponibilidad de especialistas”.

En tanto, otros establecimientos de salud pública, como en el caso de la red de Osorno y Huasco, un 100% de los médicos se opone a realizar un aborto si es que este cae bajo la causal de violación, por lo que sus pacientes tendrán que ser derivadas a otras ciudades.

El Colegio Médico manifestó su preocupación por la situación: “La objeción de conciencia es un tema que está contemplado en la ley, pero esto no tiene que transformarse en una dificultad para que efectivamente las mujeres puedan acceder al cumplimiento de la ley”, sentenciaron.

Ademas, el vicepresidente Patricio Meza anunció que se estudia la posibilidad de que el Estado busque “colegas que no sean objetores y que sean contratados en distintos hospitales”.