El Juzgado de Garantía de Chillán condenó el pasado lunes a seis gendarmes, en calidad de autores del delito de aplicación de tormentos o apremios ilegítimos a internos del centro penitenciario de la ciudad, hace dos años.

Además de la gravedad que amerita la situación en sí contra cualquier interno, las víctimas aún no estaban condenadas y solo se encontraban en prisión preventiva.

Según el fallo, las agresiones ocurrieron el 11 de marzo de 2016, cuando los gendarmes Rodrigo Gutiérrez Acuña, Cristián Uribe Blatter, Miguel Ángel Muñoz Acuña, Raúl Malverde Rosales, Cristián Gajardo del Valle y Norman del Valle Zepeda, realizaban un procedimiento rutinario de control y registro de los internos.

En medio del proceso, “apartándose de los deberes de control, cuidado y protección que su labor les imponía, los acusados trasladaron a los internos Pablo Zambrano Yáñez, Juan Carlos Vaccaro y Jonathan Contreras Belmar a otro sector del recinto procediendo a castigarlos intencionadamente”, detalla el escrito. Todo, por la participación de las víctimas en un reclamo realizado en el marco de la revisión.

La justicia estableció que a los internos “se les infringió dolor y sufrimiento mediante agresiones físicas injustificadas y denigrantes que los afectaron física y emocionalmente”.

Los funcionarios Cristián Gajardo del Valle y Miguel Ángel Muñoz Acuña fueron condenados a 541 días de presidio, como autores del delito de aplicación de tormentos o apremios ilegítimos físicos o mentales, además del delito de lesiones leves contra Pablo Zambrano Yáñez. En tanto, Miguel Ángel Muñoz, junto a Norman del Valle, Cristián Uribe y Rodrigo Gutiérrez, fueron sentenciados a 818 días de presidio, como autores del delito de aplicación de tormentos o apremios ilegítimos físicos o mentales, además del delito de lesiones menos graves hacia Juan Carlos Vaccaro.

Además, Raúl Malverde Rosales fue condenado a 3 años de presidio como autor del delito de aplicación de tormentos o apremios ilegítimos físicos o mentales, en concurso ideal con el delito de lesiones graves, en contra de Jonathan Contreras Belmar.

Sin embargo, el tribunal sustituyó para Muñoz el cumplimiento de la sanción privativa de libertad por libertad vigilada, mientras que en los otros cinco casos también se reemplazó el cumplimiento efectivo de las penas impuestas.