Este martes, el Tribunal Supremo de Brasil aceptó la denuncia por corrupción contra el senador Aécio Neves, de la formación de centroderecha PSDB y uno de los principales opositores al Partido de los Trabajadores (PT).

La Procuraduría General brasileña acusa a Neves de haber recibido dos millones de reales (unos 580.000 dólares) en sobornos de la mano del empresario Joesley Batista, dueño del imperio cárnico JBS. Batista grabó un encuentro que tuvo con Neves en el que el político le pide dinero para defenderse de las acusaciones de corrupción.

Como parte de un acuerdo de colaboración, Batista entregó la grabación a las autoridades. El material audiovisual se suma a otro registro de la policía, que también grabó a un directivo de JBS entregándole dinero a un primo de Neves.

El senador se defendió alegando que fue blanco de una trampa y sus abogados argumentan que las evidencias en contra del político fueron obtenidas de manera ilegal.

Aécio Neves había sido suspendido de sus funciones en el Senado durante 46 días el año pasado por una decisión provisional de la Corte Suprema. Sin embargo, por tratarse de un senador, la suspensión debió ser avalada por los congresistas, que decidieron mantenerlo en su puesto. El parlamentario, quien fue candidato presidencial en 2014 y resultó derrotado por la ex presidenta Dilma Rousseff, se enfrenta a otras ocho investigaciones por corrupción.

El procesamiento de Neves llega dos semanas después de que el ex presidente Lula da Silva ingresara en prisión luego de que el Tribunal Supremo rechazara su petición de habeas corpus.