Cuatro horas se habría demorado el SAMU de Estación Central en llegar al lugar donde se encontraba una mujer haitiana de 56 años que había presentado problemas de salud. Pero ya era muy tarde.

La mujer, madre de tres hijos de 12, 15 y 17 años, recibió el apoyo de los vecinos del sector. Uno de ellos, también haitiano, la subió a su furgoneta para llevara al hospital, pero falleció ahí mismo.

Los familiares y vecinos denunciaron inmediatamente discriminación y racismo de parte del Servicio de Salud Metropolitano Central, pues no entendían porqué los operarios le preguntaban por su nacionalidad.

A través de un comunicado, el SAMU Metropolitano justificó la pregunta “para saber si venía de un país con un sistema de salud menos dotado que el chileno”.

“Dado que según los escasos antecedentes entregados telefónicamente la persona afectada no presentaba compromiso vital inminente, el caso fue elevado a un supervisor del Centro Regulador, quedando éste en espera ante lo cual el llamante agredió verbalmente al personal del SAMU, por lo que se llamó a Carabineros de Chile para que se hicieran presentes en el lugar, previo al arribo del equipo de salud”, dice el texto.

Además, aseguran que la primera llamada fue a las 8.25 de la mañana y que una hora después la ambulancia fue despachada. Los familiares, en cambio, aseguran que llamaron antes de las 6 de la mañana.

Tras el hecho, el alcalde de Estación Central, Rodrigo Delgado, anunció la decisión del municipio de “apadrinar a los niños que están en este momento sufriendo la tragedia de la pérdida de su madre, toda vez que el padre no está en Chile”.

“Nuestro sistema de desarrollo comunitario se está haciendo cargo del tema funerario”, agregó el edil.

El SAMU de todas formas anunció una investigación interna para esclarecer lo sucedido.