Siguen las reacciones a la encendida sesión que se vivió esta mañana en la Cámara de Diputados, en la que el diputado Ignacio Urrutia calificó a las víctimas de la dictadura militar de ser “terroristas” que están en busca de un “aguinaldo”.

Esto, a propósito de que el gobierno de Piñera decidió bajar de la discusión legislativa el proyecto que entregaba un aporte único a las víctimas de tortura y prisión política, acreditadas en las comisiones Valech y Rettig.

La reacción inmediata de Pamela Jiles fue ir a encararlo directamente -algo que no había ocurrido en todos los años en que Urrutia se ha mandado frases como esa en el Congreso- y el retiro inmediato de toda la oposición, quienes se negaron a volver a ingresar a la Cámara si el diputado de la UDI no pedía disculpas.

Sin embargo, no todos en la derecha respaldaron el negacionismo de Urrutia. El también UDI Jaime Bellolio salió al paso de la polémica: “En esa lista de beneficiados hay víctimas de violaciones a los DD.HH. que sufrieron los horrores del odio en Chile. No sigamos torturando su memoria”, publicó en su Twitter.

En la misma línea se manifestó el ministro de Justicia, Hernán Larraín. Aún así, no se refirió a la decisión del gobierno de retirar el proyecto, pese a que ya había sido aprobado por la comisión de Derechos Humanos de la Cámara.

Desde Evopoli, el senador Felipe Kast también condenó las declaraciones de Urrutia.

UDI pide censura de Pamela Jiles

Pese a los dichos de algunos de sus miembros, la UDI respaldó a Urrutia en la práctica. Esto porque después de que se suspendiera la sesión, se reunieron de manera urgente todos los comités, donde el gremialismo fue el único partido que se negó a que la Cámara de Diputados, como institución, repudiara los dichos del diputado pinochetista. Además, solicitaron llevar a Pamela Jiles a la comisión de Ética por haber agredido a Urrutia.