En una conferencia dada esta mañana, el arzobispo de Santiago Ricardo Ezzati sorprendió a todos con su postura tras la difundida carta del Papa Francisco, donde convoca a todos los obispos chilenos en Roma y asegura que fue “engañado” en el encubrimiento de Juan Barros a los abusos sexuales de Fernando Karadima.

Ezzati, quien había respaldado a Barros en el cargo de obispo de Osorno, le pidió ahora al religioso que deje su cuestionado puesto. “Yo no soy juez para decir si encubrió o no, pero por el bien del pueblo de Dios y de la Iglesia, el obispo Barros debiera dar un paso al costado”, aseguró.

“Quien tiene la responsabilidad de decidir, que decida”, agregó, interpelando al propio Jorge Bergoglio, quien tomará la decisión sobre la continuidad de Barros en Osorno.

Ezzati, además, reconoció que Francisco “fue engañado” por quienes entregaron información, lo mismo que dijo el Papa en la carta enviada a la Conferencia Episcopal.

“La información que el Papa ha recibido tiene que ser una información que viene de muchas fuentes. El Papa no lo dice, pero creo que es una falta, a mí manera de ver, muy grave. Que se haya engañado al Santo Padre, que alguien haya pretendido engañar al Santo Padre, me parece que de lo más hondo de mi conciencia, que quienes hayan cometido esa falta grave necesitan reconocerla, arrepentirse y reparar el mal hecho si es que lo han cometido”, dijo Ezzati.

“En la carta del Santo Padre vemos la voluntad de ayudarnos, de ayudar a los obispos y la Iglesia de Chile a encontrar un camino abierto para que juntos podamos ayudar a sanar y reparar las heridas que aún aparecen abiertas. Heridas por los abusos de los cuales sentimos dolor y vergüenza, en conjunto con el Santo Padre”, agregó el obispo.