Cuando faltan pocos días par su anunciada disolución definitiva y poco más de un año después de su desarme, este viernes la organización vasca ETA hizo público un comunicado en el que reconoce “el daño causado”, admite su “responsabilidad directa” en el “sufrimiento desmedido” que la sociedad vasca ha padecido, y afirma que lo siente “de veras” por las víctimas, a las que expresa su “respeto”.

La banda expresó su pesar por el dolor provocado a todos los afectados por sus acciones y pide “perdón” expresamente a las víctimas que no estaban relacionadas “directamente con el conflicto”. “Somos conscientes de que en este largo periodo de lucha armada hemos provocado mucho dolor, incluidos muchos daños que no tienen solución. Queremos mostrar respeto a los muertos, los heridos y las víctimas que han causado las acciones de ETA, en la medida que han resultado damnificados por el conflicto. Lo sentimos de veras“, indicaron en el comunicado.

A continuación, la organización manifiestó que “a consecuencia de errores o decisiones erróneas”, provocaron también “víctimas que no tenían una participación directa en el conflicto, tanto en Euskal Herria como fuera de ella”.

“Sabemos que, obligados por las necesidades de todo tipo de la lucha armada, nuestra actuación ha perjudicado a ciudadanos y ciudadanas sin responsabilidad alguna. También hemos provocado graves daños que no tienen vuelta atrás. A estas personas y a sus familiares les pedimos perdón. Estas palabras no solucionarán lo sucedido, ni mitigarán tanto dolor. Lo decimos con respeto, sin querer provocar de nuevo aflicción alguna”, añadieron.

ETA señaló que en estas décadas la sociedad vasca ha padecido un “sufrimiento desmedido”, con “muertos, heridos, torturados, secuestrados o personas obligadas a huir al extranjero”, y reconoció que ha tenido una “responsabilidad directa” y que “nada de todo ello debió producirse jamás o no debió prolongarse tanto en el tiempo, pues hace ya mucho que este conflicto político e histórico debía contar con una solución democrática justa”.

Desde la organización armada también matizaron que el “sufrimiento imperaba antes de que naciera ETA y continúa después de que ETA haya abandonado la lucha armada”.

En su posicionamiento, la banda hace una mención específica a las víctimas de su bando: “Para otros muchos también han sido totalmente injustas, pese a utilizar el disfraz de la ley, las acciones de las fuerzas del Estado y de las fuerzas autonomistas que han actuado conjuntamente, y tampoco esos ciudadanos y ciudadanas merecen ser humillados. De lo contrario, deberíamos interpretar que ha existido un daño justo que merece aplauso”, sostiene ETA. Y añaden: “Ojalá nada de eso hubiese ocurrido, ojalá la libertad y la paz hubiesen echado raíces en Euskal Herria hace mucho tiempo”.

“Nadie puede cambiar el pasado, pero una de las cosas más perjudiciales que se podría hacer ahora sería intentar desfigurarlo o ocultar determinados episodios. Reconozcamos todos la responsabilidad contraída y el daño causado. Pese a no tener ni el mismo punto de vista ni los mismos sentimientos, todos deberíamos reconocer, con respeto, el sufrimiento padecido por los demás”, dicen en el comunicado.

La banda anunció que el próximo 5 de mayo en un acto que se celebrará en Bayona (País Vasco francés) anunciará su disolución.