Más de $1.800 millones destinará el gobierno de Sebastián Piñera a promover el Sistema de AFP, con cargo al presupuesto del Fondo de Educación Previsional (FEP) 2018, que administra la Subsecretaría de Previsión Social, hoy encabezada por la abogada María José Zaldívar.

La cifra exacta es de $1.818.545.000 que en un principio estaban destinados a la 11o versión del FEP, convocada durante la administración Bachelet. En la misma semana en que asumieron las nuevas autoridades, el concurso fue cancelado y reemplazado -20 días después- por el 12o Concurso FEP, bautizado como “Difusión del Sistema de Pensiones y Beneficios de Cotizar”.

Las nuevas bases son claras. Se financiarán proyectos “cuyo objetivo principal sea entregar al grupo objetivo información respecto de los beneficios, derechos y obligaciones del Sistema de Pensiones Chileno, a través de acciones de difusión con la finalidad que, al concluir el proceso de intervención, conozcan los principales conceptos y características del Sistema, y de esta manera, incentivar la cotización en una Administradora de Fondos de Pensiones“.

Menos conocido que un Fondart o un Capital Semilla, el Fondo de Educación Previsional fue creado por la Ley N°20.255 del año 2008 que reformó el Sistema de Pensiones, con el objeto de “apoyar financieramente proyectos, programas, actividades y medidas de promoción, educación y difusión del sistema de pensiones”.

Desde sus inicios se ha caracterizado por un alto nivel de exigencia para los concursantes, que deben demostrar gran experiencia en capacitaciones y conocimientos específicos del área previsional.

Desde el 8o concurso en 2015, el fondo puso énfasis en la Educación Previsional en el marco del derecho a la Seguridad Social en un amplio sentido, considerando como grupos objetivos desde los trabajadores dependientes hasta mujeres trabajadoras, formales o informales, de bajos ingresos. También consideraba
grupos complementarios, como adultos mayores o potenciales usuarios del Pilar Solidario.

Este espíritu centrado en la seguridad social duró hasta el abortado 11o concurso. El nuevo FEP de Difusión del Sistema de Pensiones y Beneficios de Cotizar que se encuentra abierto y disponible en la página web institucional modifica, entreotros, grupos objetivos, metodologías y contenidos en directa relación a la necesidades comunicacionales de las AFP.

Buscando las 7 diferencias

Orientado únicamente a la Difusión, el nuevo FEP llama a concursar a personas naturales y jurídicas, “con y sin fines de lucro”, vinculadas a las comunicaciones y la asesoría creativa. Los proyectos deben enfocarse a la producción de programas televisivos, radiales, impresos, páginas web, eventos tipo ferias y todos aquellos que se ocupan en campañas de comunicación masiva.

Una vez adjudicados deben desarrollarse en un máximo de 4 meses, con presupuestos de 50 o 100 millones de pesos, según lo postulado. Dichos montos sólo pueden justificarse en coberturas regionales y nacionales por lo que el foco en necesidades específicas de las comunidades, otrora un aspecto importante, se verá dificultado por estas condiciones.

Como en cualquier campaña de difusión, el mensaje es preferentemente unidireccional. Lo cual se distancia diametralmente de las metodologías anteriores del FEP, centradas en talleres educativos e informativos, atención directa a usuarios y diálogos participativos que eran obligatorios en cualquier proyecto. Sean campañas en TV u otro medio, el 12o FEP especifica que los proyectos deben destinarse “exclusivamente a difundir los programas que contempla el Sistema de Pensiones para el grupo objetivo definido y/o los Beneficios de Cotizar.”

El grupo objetivo se refiere a los beneficiarios de un fondo y como tal se definen en concordancia con las políticas públicas. En el 12o FEP, los beneficiarios se restringieron a trabajadores dependientes, en distintas etapas de su vida laboral, con la única excepción de estudiantes en camino a ingresar al mercado del trabajo. Así, queda excluida la población con trabajo informal y los grupos másvulnerables que son parte del sistema gracias a pensiones especiales de vejez o discapacidad y a otros programas estatales de protección social.

Cabe destacar que según un estudio de la Corporación de Investigación, Estudio y Desarrollo de la Seguridad Social (Ciedess) hasta agosto de 2016 los trabajadores informales representaban el 36% de la fuerza de trabajo, la mayor parte independientes que no cotizan. En cifras, equivale a casi 3 millones de personas.

Datos que debe conocer bien la subsecretaria Zaldívar, quien fue la Gerente General de Ciedess desde 2014 hasta que asumió su actual cargo. Pero quizás el aspecto más llamativo de los lineamientos del concurso se encuentra en la matriz de contenidos a considerar, que se rigen por el concepto central: la importancia del ahorro. Allí se sugiere por ejemplo, para trabajadores de mediana edad, los temas ¿Que son las AFP?, ¿Cómo elegir AFP? y cartilla cuatrimestral. Para trabajadores jóvenes se incluyen entre otros APV, APVC y
Cuenta 2 y para aquellos trabajadores en vías de jubilarse Modalidades de retiro programado, Rentas Vitalicias, SCOMP… todos conceptos o instrumentos del sistema de capitalización individual que administran las AFP.

Caras vemos

La Subsecretaría presentó las bases del nuevo FEP el 3 de abril pasado. Este organismo forma parte del Ministerio del Trabajo, encabezado por Nicolás Monckeberg.

Por ello resulta llamativo que, justamente un día antes, el secretario de Estado declarara a Radio Cooperativa que “el sistema de capitalización individual, de AFP, funciona para aquellos que tienen capacidad de ahorro y capacidad de trabajo continuo, pero no para la gran mayoría de chilenos, que no tienen ninguna posibilidad de trabajo continuo durante más de 20 años de su vida”.

En la misma línea Monkeberg agregó que “necesitamos más solidaridad: no basta sólo capitalización individual, no basta sólo que cada uno arme su pensión con lo que es capaz de ahorrar, eso es injusto” y reiterando el concepto de solidaridad dijo “donde, de verdad, el Estado aporte a aquellos que les cuesta más encontrar trabajo o los que tienen más lagunas previsionales”.

Precisamente el grupo que no fue considerado en el 12o Fondo de Educación Previsional, diseñado desde su cartera, y que por sus características puede ser entendido como una campaña de difusión del sistema de AFP, financiado con más de $1.800 millones de fondos públicos.