Un documento público reveló que el Gobierno ordenó comprar un vehículo de lujo para la Presidencia de la República con el fin de trasladar al mandatario, Sebastián Piñera, a sus actividades.

Se trataba de un Lexus LS500, de alta gama y altos estándares de seguridad, que tenía un precio cercano a  $70 millones, según informó El Mercurio.

Esta acción causó gran polémica debido a que el ministro de Hacienda, Felipe Larraín llegó a la cartera anunciando austeridad fiscal. Ante esto, Piñera ordenó frenar la compra del vehículo argumentando que no se había enterado de este procedimiento.

Según consigna Bío Bío Chile, desde La Moneda señalaron que el presiente no fue informado de un “supuesto” comodato de parte de Lexus, que ya había ocurrido en su primer gobierno cuando la firma le entregó un auto de gama alta bajo el pretexto de usa un vehículo híbrido ecológico.

Tras esto, Piñera ordenó que su auto particular sea entregado en comodato gratuito a la Dirección Administrativa del Palacio de La Moneda, esto para que se cumpla con toda la normativa para que el vehículo sea utilizado.

La decisión de cambiar el vehículo presidencial surgió a raíz de que el automóvil que se utilizaba para los traslados en la administración anterior empezó a tener fallas, razón por la cual no contaba con las características de seguridad mínimas para el traslado de la autoridad presidencial.