El exitoso paso de la Selección chilena de fútbol femenino en la Copa América, donde obtuvo el subcampeonato y clasificó de forma directa al Mundial de Francia 2019, era el impulso que le hacía falta a este deporte.

Después de años invisibilizadas y sobreviviendo a punta de otros trabajos, las jugadoras de La Roja sacaron adelante la tarea y ahora esperan que el resto del mundo del fútbol se ponga con lo suyo.

Es por eso que desde la ANFP aseguran que el fútbol femenino será una prioridad. A partir del 2019, Chile tendrá una nueva liga, con una Primera A y Primera B -hoy juegan todas contra todas-.

“El fútbol femenino requiere ir cerrando varias brechas para desarrollarse, entre ellas, la de la competencia para que no se den goleadas de 20-0”, aseguró a LUN Sebastián Moreno, gerente general de la ANFP. 

La Federación, además, “hará un ingreso de recursos a esta nueva liga de 850 millones de pesos anuales”. Esto significa un importante inyecto de dinero para una liga que hoy se mueve con solo $150 millones.

“Hoy las bases del fútbol femenino no están reconocidas en el reglamento de la ANFP y eso lo haremos ahora en el próximo consejo de presidentes, de mayo, donde queremos cambiar los estatutos”, agregó Moreno.

Otro cambio importante también vendrá el próximo año, gracias a que la Conmebol determinó que a partir de 2019 es obligación que los clubes que quieran participar en torneos internacionales tengan una rama de fútbol femenino.

“Hace más de un año que trabajamos en que sea una invitación para que los clubes vean ventajas y beneficios en formar niñas y mujeres para desarrollar un club de manera integral, con una rama de fútbol masculina y femenina”, aseguró el gerente.

Jugadoras piden oportunidades

“La Selección es una burbuja en la realidad del fútbol nacional”, dijo por su parte a La Tercera Fernanda Pinilla, lateral izquierda de La Roja y presidenta de la Asociación Nacional de Jugadoras de Fútbol Femenino (Anjuff).

“Desde que comencé no he recibido un peso, salvo en 2007, cuando clasificamos con la Sub 17 al Mundial de Trinidad y Tobago y nos pasaron mil dólares a cada una. Ahora nos entregarán el premio por clasificar al Mundial de Francia, aunque ni sé cuánto será”, agregó la delantera María José Urrutia.

La realidad de las futbolistas en Chile es bastante precaria. Solo algunos clubes ofrecen ayuda financiera, las que van entre los 50 mil y 80 mil pesos. Algunas excepciones, como la argentina Estefanía Banini, que ganó la Copa Libertadores con Colo Colo en 2012, recibía solo 300 mil. Estas cifras contrastas con los millonarios sueldos que se pagan en la rama masculina del fútbol chileno.