El nombramiento de la abogada Paulina Maturana como la nueva directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos en la Región de los Ríos, el pasado 16 de marzo, no pasó inadvertido y ha despertado una serie de críticas y cuestionamientos en su contra.

La razón es que, según denuncias, Maturana fue una de las personas que declaró a favor del ex diputado, Ricardo Rincón, cuando enfrentaba un juicio a partir de una denuncia de violencia intrafamiliar que interpuso en su contra su ex pareja Carolina Rincón en 2002, por las múltiples lesiones con las que terminó y que incluyeron una fractura en su nariz, hematomas en la cara, en los brazos, entre otros.

“Nuestra molestia y preocupación radica en que la abogada Maturana fue parte de los testigos que, de forma contradictorio y por razones de afinidad política, intentaron proteger al parlamentario Ricardo Rincón de la acusación que había en su contra por violencia intrafamiliar, situación expuesta en El Mostrador. Nos molesta aún más, que hiciera esto siendo funcionaria del Sernam”, señalaron desde la ONG Marco En Libertad, a través de una carta.

Esto último debido a que en ese mismo año, Paulina Maturana trabajaba en el Servicio Nacional de la Mujer. Y en su declaración ante el 6º Juzgado Civil de Santiago, la nueva directora del INDH de Los Ríos dijo haber visto a Rincón en el Hotel Radisson al momento en que se produjeron los hechos.

Desde la organización además agregaron que la relación entre Maturana y Rincón es de larga data, ya que fueron compañeros en la Universidad de Concepción. Maturana, además, se ha desempeñado en la Corporación Humanas, y ha estado ligada a temas de igualdad de género.

En conversación con Cooperativa, ella desmintió lo anterior y dijo que “efectivamente declaré. Como defensora de los derechos humanos y de las mujeres, por supuesto que estoy en contra de cualquier violación contra los derechos humanos especialmente en la violencia intrafamiliar, pero en mi declaración, se me preguntó que estaba haciendo yo en tal día y en tal hora, nada más”.

Finalmente, el tribunal sentenció en enero de 2003 al ex DC a seis meses de terapia psicológica individual, la cual nunca cumplió. 

Por otra parte, Paulina Maturana también tiene otras dos denuncias: una por acoso laboral y otra por violencia de género. Ambas fueron sobreseídas una semana antes de su nombramiento como nueva Directora Regional del INDH.