Fue su reaparición después de la crisis política que desataron sus declaraciones sobre sus hijos “campeones” y el uso de condones.

Primero, el ministro de Educación, Gerardo Varela, estuvo en la inauguración del año académico de la Universidad de Chile, donde fue funado por estudiantes, quienes exigieron una nueva política de educación sexual. Más tarde, Varela se presentó la Coordinadora de Colegios Particulares Subvencionados A.G., un espacio donde se le vio más cómodo. “Llegaron los tiempos mejores”, anunció el abogado a los sostenedores.

El mensaje del secretario era claro: “Quiero pedirles perdón por lo mal que los han tratado. Llegaron los tiempos mejores”, afirmó.

Con los sostenedores no encontró la resistencia de la U. de Chile. Todo lo contrario, fue aplaudido. “Tengo claro que la educación particular subvencionada ha sido objeto de críticas, fundadas muchas veces en el desconocimiento y prejuicios (…); tenemos la difícil, pero justa misión de trabajar por corregir aquellas discriminaciones que se han producido tanto para ustedes como para los niños”, dijo ante los 400 apoderados y dueños de colegios.

Varela llamó a no hacer diferencias entre educación de calidad, ya sea particular, subvencionada o estatal. “Seamos francos: la calidad del sostenedor no dice nada sobre la calidad de la educación”.

Además, garantizó que en la administración piñerista buscarán “asegurar la diversidad de nuestro sistema y la libertad de los padres para escoger de esa diversidad”.

Varela se alineó del lado de los sostenedores al asegurar que “hay ciertas reformas que son leyes de la República y que tenemos que implementarlas, porque Chile ya discutió y zanjó estos temas”. Por lo mismo, descartó echar abajo la Ley de Inclusión.

“El ministerio no es el ente opresor, sino todo lo contrario, es el espacio donde ustedes encuentren solución a sus problemas y respuestas a sus inquietudes”, finalizó Gerardo Varela.