Ayer por la tarde, el presidente Sebastián Piñera decidió congelar el nombramiento de su hermano Pablo como nuevo embajador en Argentina, a raíz de la denuncia de diputados opositores ante la Contraloría, que acusaron de “nepotismo” al mandatario.

Con esto, “Polo” se bajó de la gira que inicia hoy el presidente en el país vecino, marcando la primera visita de Estado a Argentina que se realiza sin un embajador nombrado.

Y en medio de toda esta polémica, volvieron a estar sobre la mesa los negocios del presidente, quien junto a su hermano tuvo una importante línea precisamente al otro lado de la cordillera.

En 2016, Ciper publicó un reportaje que dio cuenta de los negocios de los hermanos Piñera en el país trasandino, realizado a través de una sociedad en paraíso fiscal.

Se trata de Southern Cone Power Argentina S.A., sociedad a la que entró Sebastián Piñera en marzo de 2004 y que es, a su vez, controladora de la Central Costanera, la planta termoeléctrica más grande de Argentina. En paralelo, Bancard -la empresa matriz del presidente- se hizo con el 1,33% de las acciones de la central.

Quien quedó como director titular de la compañía fue el propio Pablo Piñera, mientras que Sebastián quedó como suplente.

El negocio se hizo a través de Bancard International Investment, registrada en las Islas Vírgenes Británicas en 1997, un reconocido paraíso fiscal.