Durante la mañana de este miércoles se dio a conocer el veredicto de la Audiencia Provincial de Navarra respecto al caso de violación grupal ocurrida en 2016 contra una joven de 18 años, en medio de la tradicional fiesta de San Fermín.

Los cinco miembros del grupo de amigos autodenominado “La Manada” -José Angel Prenda, Ángel Boza, Jesús Escudero, Alfonso Jesús Cabezuelo y Antonio Manuel Guerrero- fueron condenados a nueve años de cárcel por abuso contra la joven que hoy tiene 20 años, pero fueron absueltos del delito de agresión sexual.

Pese a que la Fiscalía solicitaba 22 años y 10 meses de cárcel para cada uno, con 18 años por el delito continuado de agresión sexual; dos años y 10 meses por un delito contra la intimidad y otros dos años por robo con intimidación, además de una indemnización de 100 mil euros para la víctima, finalmente la principal acusación fue descartada.

A diferencia del cargo de abuso sexual por el que han sido condenados -es decir, acceder al cuerpo de otra persona sin consentimiento ni violencia física-, el de agresión contempla el acceso al cuerpo de otra persona para una actividad explícitamente sexual, si consentimiento y mediante la violencia. Según los jueces, no hubo intimidación ni violencia pero el consentimiento se obtuvo “prevaliéndose el responsable de una situación de superioridad manifiesta que coarte la libertad de la víctima”.

José Ángel Escudero fue condenado a 9 años por el delito continuado de abuso sexual, al igual que Ángel Boza Florido. En tanto, Antonio Manuel Guerrero fue condenado a nueve años de prisión por el delito continuado de abuso sexual más un delito leve de hurto de dos meses, por robar el celular a la víctima tras el ataque. Por su parte, José Ángel Prenda recibió orden de alejamiento y comunicación y cinco años de libertad vigilada y Alfonso Jesús Cabezuelo también fue condenado a 9 años de prisión, alejamiento de la víctima y cinco años de libertad vigilada. Todos tendrán que realizar una indemnización conjunta de 50 mil euros.

La denuncia del caso conmovió al mundo en julio de 2016. Cerca de las tres de la mañana, los cinco jóvenes sevillanos se encontraron con la chica de 18 años y minutos después abusaron de ellas, grabando videos del momento. Al terminar, dejaron a la mujer tirada y le robaron su teléfono móvil, lo que obstaculizó su búsqueda de ayuda. En las horas posteriores, los cinco integrantes de “La Manada” festinaron por Whatsapp sobre el hecho. 

En la sentencia, uno de los magistrados emitió un voto particular discrepante que abogó por la absolución de todos los delitos. Durante la lectura del fallo, ni la víctima ni los acusados estuvieron presentes. Tras conocer la decisión de los jueces, activistas feministas se manifestaron en las afueras del recinto judicial, cuestionando que hayan descartado el delito de agresión sexual y asegurando que están enviando un mensaje de impunidad a todos los violadores. Además, convocaron a movilizarse en todo España durante esta jornada, bajo la consigna “No es abuso, es violación”.