Durante un evento en São Paulo donde se debatió sobre el proceso electoral en Brasil, el magistrado Luiz Fux, presidente del TSE (Tribunal Superior Electoral, órgano responsable por las elecciones federales en Brasil) afirmó que “se está estudiando un paquete de medidas preventivas y punitivas contra la diseminación de las llamadas fake news, que pueden ser desde la descalificación de una candidatura hasta la anulación del resultado electoral”.

Fux, que también es miembro del STF (Superior Tribunal Federal, máximo organismo del Poder Judicial en Brasil), dice que el TSE ha conformado grupos de inteligencia para monitorear actividades de medios de difusión de informaciones, sobretodo en internet y redes sociales, con el objetivo de contener la diseminación de informaciones falsas, y eventualmente punir tanto los responsables por difundir las informaciones como eventuales candidaturas ligadas a esos medios o que se beneficien de esas informaciones.

“Una propaganda que busca destruir una candidatura ajena puede configurar una situación de manipulación que debe ser sancionada, y si es otra candidatura la responsable por ello, podría ser incluso descalificada”, comentó Fux durante el evento que fue organizado por el periódico semanal ultraconservador Veja.

El magistrado también contó que el TSE ha convocado empresas extranjeras conocidas por propagar fake news para que aclaren sus actividades en el país – aunque dijo preferir no dar mayores detalles cuando preguntado sobre si Cambridge Analytica sería una de esas empresas. “La idea es actuar preventivamente, identificando las fábricas de robots y noticias falsas”, aseveró Fux.

Los comicios de Brasil están programados para el próximo mes de octubre y elegirá al próximo presidente, gobernadores de los 27 estados, los miembros de las nuevas asambleas estaduales y de la Cámara Federal, además de dos tercios del Senado.

El favorito según las encuestas todavía sigue siendo el ex presidente Lula da Silva, que lidera incluso en los sondeos posteriores a su encarcelamiento, el día 7 de abril, aunque es casi imposible que su candidatura sea considerada válida. El candidato que lidera los escenarios sin Lula es el ex-militar Jair Bolsonaro, candidato de ultraderecha.

La primera vuelta presidencial será en el día 7 de octubre y la segunda (si es necesaria) será el 28 del mismo mes.