Los internos de seis torres de Colina I llevan más de 48 horas en paro y decidieron no consumir alimento, como forma de protestar contra los malos tratos, que aseguran, reciben sus visitas.

La huelga, que se mantiene desde la mañana del lunes 23, consta en la no participación de ninguna de las actividades con gendarmes, no asistencia a la escuela, talleres y trabajos remunerados, ni recibir comida. La causa de la protesta son los malos tratos de parte de los gendarmes a los familiares durante las visitas y también la desigualdad de condiciones que tienen respecto a los detenidos por violaciones a los derechos humanos que se encuentran en el mismo centro.

Según contó un interno a través de un llamado telefónico a Radio Cooperativa, “hubo vejaciones en contra de nuestras visitas, se les revisó de una manera denigrante, se les alumbraban sus partes íntimas con linternas, se les obligaba a bajarse su ropa interior, se les estaba restringiendo el ingreso de alimentos”, a lo que complementó, “estamos protestando por un trato igualitario de los internos, porque acá tenemos gente que tiene violaciones de DDHH, el pabellón Z que se le llama, y sus familias no son revisadas. Nosotros somos delincuentes de delitos comunes”.

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Luego del inicio de la huelga de internos en el penal Colina I, las familias de los privados de libertad se sumaron a las denuncias por malos tratos y las diferencias entre tipos de condenados. No podemos olvidar que los familiares no comenten ningún delito y no deben ser condenados a tratos vejatorios o denigrantes. Por otro lado, los gendarmes también se encuentran movilizados, retomando sus demandas por las malas condiciones laborales que los afectan y acusan desprotección ante las denuncias de agresiones a privados de libertad.

La ONG En Marcha considera que es de vital importancia que las visitas no se vean perjudicadas por las movilizaciones internas y que los ingresos de visitas a los centros penales, cumplan con condiciones mínimas de respeto a la integridad física y psicológica de quienes ingresan a visitar a un familiar. Las familias de los internos deben ser tratadas con la dignidad que requiere toda persona, por ende llaman a avanzar en estandarizar los criterios de ingreso a todos los centros penales del país (vestimenta, alimentos permitidos, entre otros), y por sobretodo estas situaciones no deben impedir que niños y niñas ejerzan su derecho de mantener contacto regular con sus familiares cercanos.