El 19 de noviembre de 1999, María Teresa Johns vio por última vez a su hijo Jorge Matute. Desde entonces, durante 19 años, luchó por obtener alguna respuesta de la justicia respecto a los responsables de su muerte, pero sin éxito.

Hace unas semanas, la ministra en visita Carola Rivas, a cargo de investigar la muerte del joven universitario, comunicó el cierre del sumario asegurando que las indagaciones se habían agotado. Además, afirmó a algunos medios que, en su opinión, los presuntos culpables del caso estarían muertos.

María Teresa lloró de la impotencia. Cuestionó la decisión de la ministra Rivas y aseguró que no perderá la fe en conocer la verdad sobre lo ocurrido con su hijo. En entrevista con el Diario Austral de Temuco, la mujer calificó como “insólito” que ella no le haya comunicado personalmente el cierre del caso.

“La última vez que estuve con ella me dijo que la causa no la iba a cerrar. Eso me lo prometió; sin embargo, no cumplió”, sostuvo Johns.

La madre del joven de Concepción se declaró decepcionada porque “en las reiteradas ocasiones que estuve con ella en Concepción me dijo que exigiría la verdad y me dio esperanzas que yo llegaría a saber quiénes asesinaron a mi hijo, pero lamentablemente nada de lo prometido se cumplió y una vez más siento que soy una burla de la justicia chilena”.

María Teresa Johns cuestionó la teoría de que Matute habría sido drogado para luego ser abusado sexualmente, asegurando que al respecto “solo hay declaraciones de contexto, pero nada concreto. Se han dicho muchas cosas. Esta teoría me crea más dudas que certezas. Yo me pregunto, qué poder hay tras todo esto, a quién se está encubriendo”.

Johns aseguró que podría acudir a instancias internacionales a solicitar ayuda para esclarecer el caso: “He luchado tantos años que creo que por ley divina merezco antes de partir saber quiénes son los culpables de la muerte de mi hijo. Si en Chile no tengo respuestas, tocaré hasta la última puerta que sea necesaria para que en mi país se haga justicia. Acudir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos es una posibilidad. Jorge Matute padre siempre quiso presentar el caso en esta instancia, ya que él creía que en Chile nunca íbamos a tener justicia”.

Además de pedir una reunión con el presidente Sebastián Piñera, María Teresa argumentó que su intuición de madre le dice que “los asesinos de Coke están vivos y cada vez más tranquilos porque saben que la justicia está cada vez más lejos de ellos. Sabe, sigo creyendo que algún día sabré la verdad. Por todos estos años de búsqueda lo merezco (…) La verdad es que no quiero morir como Jorge (su ex marido) sin saber lo que pasó realmente con mi hijo. Quiero la verdad, no más hipótesis”.