A partir de mañana, 1 de mayo, China va a poner a prueba el nuevo sistema de “Crédito Social” para valorar el comportamiento de sus ciudadanos. Aquellos que no sean “confiables” van a quedar registrados en una suerte de “lista negra”.

Entre los comportamientos penalizados están difundir falsas alarmas sobre terrorismo, viajar con documentación falsa, transportar objetos prohibidos, comportarse de forma problemática en los vuelos, utilizar pasajes caducados, e incluso no pagar multas o tasas, saltarse normas como no fumar en espacios prohibidos y hasta aquellos que hayan emitido disculpas que se consideren “poco sinceras” también se harán acreedores a esta sanción.

La lista negra se actualizará cada mes y se podrá consultar en el sitio Creditchina.gov.cn.

La iniciativa, que pretende puntuar el comportamiento de los 1.400 millones de ciudadanos chinos, afecta antes de empezar, a más de diez millones de personas.

El desarrollo del big data y las nuevas tecnologías y técnicas de inteligencia permitirán recoger y sistematizar una gran cantidad de información de la ciudadanía. El gigante asiático es el país con más cámaras de seguridad del mundo, unos 175 millones, con las que se monitorea a su población, además del desarrollo de la tecnología de identificación facial que próximamente ocuparán las fuerzas de seguridad. Las leyes chinas también obligan a las grandes empresas tecnológicas a facilitar los datos de sus usuarios y almacenarlos en servidores dentro del país, aunque las empresas sean extranjeras.

Con toda esta información, se evaluará a la ciudadanía y la nota obtenida tendrá consecuencias, por ejemplo, a la hora de acceder a una universidad, a un crédito para comprar una casa o viajar.

La propuesta, impulsada por el presidente Xi Jinping, no provoca rechazo social en el país, ya que la seguridad está muy valorada en la sociedad china. En junio de 2014 el Consejo de Estado publicó las líneas de implementación de este método que presentó como una medida que se presentó para construir una cultura de la “sinceridad”. China estima que la versión completa de su “Crédito Social” esté disponible en 2020.