La Municipalidad de Recoleta, a partir del mes de abril, traspasó a cerca de un 40% de su personal a honorarios a modalidad de contrata, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales de estos trabajadores.

La medida se enmarca en la política municipal impulsada por la administración del alcalde Daniel Jadue (PC) de igualar las condiciones laborales, en tanto derechos y obligaciones de los distintos funcionarios municipales.

El traspaso equivale a una inversión anual de cerca de $860 millones, divididos en remuneraciones y pagos de cotizaciones previsionales, y desde el municipio señalan que ella tiene como único objetivo la defensa de los derechos de los funcionarios del sector público.

Lo anterior, en el contexto de precariedad laboral que viven los trabajadores a honorarios, y que ha tenido entre sus consecuencias los importantes despidos que se han evidencias los últimos días en el nivel central de la Administración Pública.