Tomás Henríquez Carrera, es abogado de la Universidad Católica y Máster en Derecho de la Universidad de Georgetown. Entre su experiencia laboral cuenta la docencia universitaria y la dirección de una ONG, desde la cual prestó asesoría legal en varios temas ligados a educación”, aparece como una breve descripción en el sitio del Ministerio de Educación (Mineduc) con respecto al nuevo Jefe de la División Jurídica de esa cartera.

En el texto no se especifica, pero la ONG en que el abogado –que también es profesor en la Universidad de Los Andes– se desempeñó como director ejecutivo se trata de Comunidad y Justicia, un institución que nació en 2012 y que en su sitio explica que su objetivo es “defender y promover el respeto a los Derechos Humanos y el Estado de Derecho en Chile, mediante la litigación de interés público y la asesoría jurídica”.

Sin embargo, en los hechos, la organización posee un historial de polémicas intervenciones: recurrieron contra las tomas en el Instituto Nacional, denunciaron a la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile por realizar un taller sobre el uso del misoprostol y presentaron un recurso para impedir la distribución del libro “Nicolás tiene dos papás”.

Henríquez además publicó columnas en El Mostrador, textos en que criticó la legislación sobre el aborto en tres causales, el desempeño de la ex ministra de la Mujer Claudia Pascual –a quien acusó de querer sacrificar la vida de mujeres de carne y hueso por la promoción de su agenda ideológica de “género”– y, una de las más polémicas, titulada “Matrimonio gay: la colusión no es solo entre privados”, donde aseguró que el acuerdo entre el Estado de Chile, el Movilh y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la materia “es una abierta traición a nuestra soberanía nacional, y violencia contra la institucionalidad”.

Pero hay más. Uno de los temas que aparentemente despierta la sensibilidad de Comunidad y Justicia son aquellos relacionados con la regulación para las personas transgénero. Esto porque una de sus actuaciones fue la de demandar por prevaricación –dictar resoluciones que son injustas y contrarias a la ley– al juez Luis Fernández por emitir a fines de 2016 un fallo que autorizaba al cambio de nombre y sexo registral de una niña trans de cinco años.

La organización también manifestó sus alegatos con respecto a la circular que emitió en abril de 2017 la Superintendencia de Educación en la establece una serie de medidas para reconocer la identidad de los niños trans, y entre ellas, abordaba el uso de baños. “Se deberá dar facilidades a los niños trans para el uso de baños y duchas de acuerdo a las necesidades propias del proceso que estén viviendo, respetando su identidad de género. Las adecuaciones podrán considerar baños inclusivos u otras medidas previamente acordadas”, dice el texto.

Precisamente dicha circular podría estar en riesgo, debido a que fue criticada por el mismo Henríquez en una entrevista con El Demócrata, y sobre todo considerando que la División Jurídica del Mineduc tiene entre sus facultades el “asesorar e informar en materias de derecho a las autoridades del Ministerio sobre la correcta aplicación de las disposiciones legales y reglamentarias del sector”, y que el mismo Henríquez aseguró que durante su mandato pretende “revisar, en forma crítica, la normativa vigente y contribuir a esa meta de simplificar la vida para profesores, apoderados, sostenedores y demás actores”.

Sus perspectivas con respecto a género y niñez van en la misma línea conservadora: también en 2017 criticó que la “ideología de género” se esté introduciendo en normativas como “la Ley de Garantías de la Niñez e Infancia —el modelo de los niños como adultos en miniatura, la inclusión del supuesto derecho a la identidad de género, y la posibilidad de sancionar a los papás como violadores de derechos de los hijos por el gobierno–; la ley de identidad de género; el proyecto de reforma al matrimonio; el proyecto de modificación de la ley general de educación para incluir la teoría de género como parte de los objetivos de la educación parvularia; por nombrar solo algunos”.

Ante todo el historial anterior, la llegada de Henríquez ha sido resentida y criticada en redes sociales.