En conversación con el matinal “Muy Buenos Días” de TVN, Ignacio Páez, tío biológico de la pequeña que fue violada y golpeada durante el pasado fin de semana en Rinconada de Los Andes, provocando su muerte, entregó más antecedentes sobre la situación de la lactante.

De manera inédita, el joven relató que luchó por más de cinco meses para obtener la tuición de su sobrina, debido a que le parecía que Andrés Espinoza Aravena -quien será formalizado este lunes por el hecho- era un hombre agresivo. 

“Yo sabía que él no era un hombre competente para cuidarla porque era un hombre violento, y tengo testigos, tengo pruebas. Era violento con su mujer, alzaba la voz”, contó Ignacio, añadiendo que este conducía sin licencia y salía a fiestas junto a su pareja, dejando a las pequeñas bajo la responsabilidad de terceros.

Páez señaló que tanto la situación de Ámbar como la de su hermana mayor era compleja: “Las niñas iban al jardín con moretones”, reconoció.

Sin embargo, pese a su insistencia, la tuición de la pequeña le fue negada a Ignacio, quien cree que se debió a una discriminación porque es homosexual, ya que contaba con todos los requisitos para mantenerlas.

“Me hicieron discriminación, me tiraron a un lado por mi preferencia sexual (…) Directamente no lo dijeron, pero sí teníamos todo listo para tener a las niñas y ellos me preguntaron antes de la audiencia si era homosexual y yo dije que sí, inclusive dijeron que no había problema y después me salen con esto”, contó Páez.

El joven relató que, luego de participar de las entrevistas para el proceso, “el informe llegó después de la audiencia y está ahí mismo como tres horas después”.

Ignacio aseguró que en adelante luchará por la custodia de la hermana mayor de Ámbar y llamó a la gente a que se manifiesten ante estos hechos: “Quiero hacer un llamado a todo el país, a que salgan a las calles a marchar, que alcen la voz, para que esto no ocurra mas en nuestro país, que niños de un año de dos años no sigan siendo abusado por estas mentes enfermas. Quiero hacer un llamado al gobierno que modifique las leyes, que ponga mano dura, que no sigan ocurriendo hechos macabros. Anteriormente fue Sofía, fue la abuela que mató a su nieto (en La Calera), ahora fue mi sobrina”, relató.