Las dos marchas realizadas durante la mañana de este martes 1 de mayo fueron las primeras en las que efectivos de Carabineros no portaron armas durante el ejercicio de su servicio.

Así al menos lo señalaba un instructivo interno dado a conocer antes de la dible jornada de movilización. El documento señala que “se dispone a esos mandos de unidades, notificar a la totalidad el personal de su dotación, que a contar de esta fecha y hasta nueva orden, deberán hacerlo sin portar armamento” (sic).

El nuevo protocolo de los uniformados pone, al menos por ahora, freno a los episodios de violencia y abuso policial en que efectivos han hecho uso de su armamento para intimidar o agredir a manifestantes en diversas protestas a nivel nacional, como lo ocurrido durante una marcha estudiantil en junio de 2012, cuando un cabo amenazó a un grupo de personas con su pistola de servicio.