El fiscal regional Oriente, Manuel Guerra, se reunirá este viernes con efectivos de la Brigada de Delitos Funcionarios (Bridef) de la PDI para tomar decisiones respecto a la investigación sobre asesorías externas del Senado. 

Según informa La Tercera, el año pasado, el Ministerio Público y la Cámara Alta se enfrentaron luego de que el fiscal regional solicitara todos los informes de todos los senadores entre 2014 y 2017. Esto, después de que se hiciera público que un asesor externo del senador Alejandro Guillier respaldó su trabajo con extractos de información pública. Sin embargo, en una inédita ofensiva, la corporación se negó a entregar los antecedentes y exigió a Guerra sustentar su solicitud en hechos concretos.

Desde esa negativa han pasado siete meses y ahora la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente no insiste con la diligencia. De hecho, fuentes que conocen los pasos que proyecta dar el fiscal, explican que este desistió solicitar todos los informes de una vez. Así, se solicitará un número acotado de información. 

Desde la fiscalía se estudió a fines de 2017 la opción de recurrir a la Corte de Apelaciones para forzar la entrega, lo que finalmente no se concretó, ya que -explican las mismas fuentes- no habría sustento jurídico para apoyarla.

El actual presidente del Senado, Carlos Montes (PS), su postura es igual a la que adoptó su antecesor, Andrés Zaldívar, quien, apoyado por las distintas bancadas, lideró la negativa a entregar la información.

Incluso, Montes cuenta que con el fiscal nacional, Jorge Abbott, conversaron el asunto: “Conversamos de varias materias, entre las cuales surgió esto. Yo le hice ver que al menos mi disposición es mantener la doctrina previa, es decir, que las solicitudes indiscriminadas, sin focalizarse ni fundamentar, vamos a responderlas con la misma doctrina que ya tenía el Senado”, dice Montes.

Ante esto, las reacciones en Twitter no se hicieron esperar, ya que cuestionan la “opacidad” del Senado: