Llegó el 1 de mayo y los trabajadores y trabajadoras de Chile salieron de nuevo a las calles de todo el país para expresar sus demandas, este año marcadas por la vuelta de Piñera a la presidencia, que aunque no cumpla aún ni dos meses, ya ha causado grandes polémicas.

En Valparaíso, unas mil personas se concentraron alrededor de las once de la mañana en la Plaza Sotomayor, para iniciar un recorrido que terminaría en la Plaza Salvador Allende. La marcha, desarrollada de forma pacífica y en un ambiente festivo, fue organizada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), pero en ella participaron distintas organizaciones, con la presencia destacada del Movimiento NO+AFP y la comunidad estudiantil.

Así, entre las demandas principales se encontró el reclamo por una educación pública ‘’gratuita, sin exclusión y sin lucro’’ y el fin de las Administradoras de fondos de pensiones (AFP). ‘’Chile puede porque tiene, el problema es que la acumulación de la riqueza está centrada en muy pocas manos, y precisamos liberalizarla’’, se lamentaba.

/ Laia Font

También se exigió la necesidad de redactar una nueva constitución a través de una asamblea constituyente, y la desaparición del Tribunal Constitucional ‘’para derribar los muros institucionales generados por la propia constitución y dar paso a la construcción de propósitos afines al pueblo, y no en el marco de protección de una constitución política del año 80 generada en la exclusión, el silencio y a través de la fuerza’’, expresaban desde la CUT.

Con todo, la protesta se centró en demandar un mayor compromiso con los derechos ciudadanos fundamentales, para garantizar una mayor justicia social, participación política y  calidad democrática, y de especial importancia fue la exigencia de mayores esfuerzos en la lucha contra el maltrato infantil, reclamando el derecho universal al cuidado y a la protección de la infancia, en unos días marcados por la conmoción por el caso de la pequeña Ámbar.

En materia laboral,  se exigió la transformación del código laboral para que proteja a quien debería, a los trabajadores, y también el fin de los despidos y un aumento de la seguridad laboral, con una jornada laboral que garantice una vida digna para los trabajadores  y sus familias. ‘’Terminemos con la explotación laboral’’, fue una de las demandas expresadas, tras tildar de insostenible el hecho que, con datos de 2016, hubiera en Chile 412 muertes por accidente laboral en un año.

 

/ Laia Font

En este aspecto fue notable la participación de miembros del Programa de Generación de Empleo, afectados por el despido de 50 trabajadores a partir del día de hoy, en voz de Rosalda Ortiz, quien salió al escenario con gran indignación: ‘’Yo no sé lo que quiere el señor Piñera, ¿más pobreza en Valparaíso?’’, se preguntaba, apoyada por sonoros aplausos y con la participación de otras compañeras, que definieron de miserable sus sueldos y se preguntaban quién las va a contratar si las despiden, porque todas son ya mayores. ‘’Aumentará la cesantía y la pobreza en la ciudad. Ellos dicen que Valparaíso no es pobre, pero si vinieran acá se darían cuenta’’, lamentaba Ortiz.

Haciendo especial homenaje a Luis Emilio Recabarren, padre del Movimiento Obrero Chileno y oriundo de Valparaíso, la marcha culminó alrededor de la una estratégicamente en la Plaza Salvador Allende, definido como ‘’el único presidente que ha dado de los trabajadores la dignidad de su expresión’’.

Durante la marcha se vieron banderas mapuches, wiphalas, y hasta alguna palestina. Destacada fue la participación del movimiento feminista, con carteles de ‘’Yo sí te creo’’ y ‘’Cuéntalo’’ en solidaridad con la indignación provocada en España por el juicio a La Manada; de miembros del pueblo mapuche, quienes reclamaron a través de pancartas la libertad de los presos políticos, y también se hizo eco la demanda por la liberación de Lula. De fondo sonaron clásicos temas chilenos, de grupos como Inti-Illimani, que lamentablemente hoy era noticia por la muerte de uno de sus fundadores, Max Berrú, o de Sol y Lluvia, con su famosa Emperador:  ‘’Chile no se rinde!’’.