El 30 de abril pasado se emitió una instrucción, desde Carabineros a su personal de Fuerzas Especiales, para que restringieran el porte de armas en las manifestaciones masivas. Específicamente, la instrucción decía: “De conformidad a servicios ‘marchas programadas’, donde se encuentra comprometido el personal de esta prefectura, al respecto se dispone a esos mandos de unidades notificar a la totalidad del personal de su dotación que a contar de esta fecha, y hasta nueva orden, deberán hacerlo sin portar armamento”.

Según informa La Tercera, la orden encendió el debate en redes sociales y también al interior de Carabineros, donde convivieron dos posturas. Por una parte, en la policía uniformada se estaba por portar armas, dado que los resguardaba ante presuntos ataques masivos de manifestantes, quienes, según dijeron fuentes policiales, muchas veces atacan a carabineros con elementos contundentes, como piedras y fierros.

Por otra parte, estaban quienes quería restringir el porte de armas en este tipo de ocasiones, porque muchas veces quedan expuestos a que un manifestante les quitara la pistola cuando eran agredidos por más de dos personas.

De todas formas, la discusión fue zanjada de forma inmediata y Carabineros dejó sin efecto la orden que emitió el comisario de Fuerzas Especiales. Al interior de la institución fue calificada como “malentendido”. 

El general director de Carabineros, Hermes Soto, tras asistir a una actividad en Puerto Montt, dijo: “fue un error de interpretación del prefecto. Eso jamás se ha ordenado. Nuestro personal, todo nuestro personal, usa armamento en los servicios policiales. Incluso, nosotros hemos potenciado las labores preventivas en este tipo de eventos, justamente para tener más medidas de seguridad en los procedimientos; por lo tanto, hay un error que fue solucionado de manera inmediata”. Consultado sobre el rol de la persona que instruyó la medida, “dio mal una orden, pero ya está solucionado por el general encargado de esa repartición”.

Estudiante atropellado

La Comisión de Derechos Humanos del Senado recibió ayer miércoles al general de la Dirección de Orden y Seguridad, Christian Franzani, y al general de Orden Público e Intervención de la Zona Metropolitana, Eric Gajardo.

Ambos expusieron sobre los protocolos de las Fuerzas Especiales de Carabineros, en general, y en particular sobre cómo se actuó en la marcha de 19 de abril, donde un estudiante fue atropellado por un carro policial.

Según los altos oficiales, se trató de un incidente, pues los manifestantes lanzaron pintura al parabrisas del carro policial, lo que imposibilitó al conductor percatarse de quién estaba por delante del carro. Solo al bajar del vehículo de Carabineros, según explicaron los generales, el funcionario se dio cuenta del atropello.

El general Franzani explicó que “vamos a tener que esperar la verdad judicial. Estamos revisando nuestros protocolos y haciendo críticas de nuestros procedimientos. Somos autocríticos, pero estamos capacitados y capacitándonos aún más”.