Ante el anuncio del ejecutivo de modificar la Ley de Pesca como una de las prioridades legislativas, diputados de la oposición criticaron el interés del gobierno en proteger al sector de la industria, lo que dejaría en un muy mal pie a los pescadores artesanales del país. Esto sumado al daño que estaría produciendo la pesca de arrastre en los ecosistemas marinos, ha hecho que parlamentarios se activen para hacer frente a la situación.

El diputado Jorge Brito (RD), miembro de la Comisión de Pesca de la cámara, señaló que “si bien el mar no tiene color político, hoy sí tiene dueño […] es por esto que no le pedimos otra cosa al gobierno que hacerse cargo del problema que ellos mismos generaron”. Brito, quien está trabajando en distintas caletas del país para constatar la situación que viven los pescadores artesanales, aseguró que “yo no conocía al subsecretario [de pesca] Eduardo Riquelme, pero su defensa irrestricta a la pesca de arrastre y su poca simpatía con la pesca artesanal no hacen más que dañar las confianzas”.

Por su parte, el diputado comunista Daniel Núñez señaló cómo se podría resguardar al rubro artesanal: “Primero, terminar con los derechos pesqueros que hoy tiene la industria en Chile, claramente generado en un acto de corrupción”. Y agregó: “En segundo lugar, traspasar más recursos pesqueros, más cuotas de extracción a los pescadores artesanales”, aseguró.

Los parlamentarios han empezado a trabajar sobre las modificaciones tras el anuncio de hace unas semanas por parte del gobierno, que anticipó que en un plazo de 45 días pretende promover una la Ley Corta de Pesca. Luego, según dijo el subsecretario de Pesca, Eduardo Riquelme, se impulsará una Ley Larga en forma de anteproyecto que estaría finalizado antes de fin de año.

La legislación, elaborada durante el primer período de Piñera, se mantiene como el blanco de críticas de trabajadores artesanales del rubro, mientras que las grandes empresas no quieren hacerle cambios drásticos.