La aprobación del tratado de libre comercio (TLC) de Uruguay con Chile fue motivo de duras críticas a las bancadas parlamentarias del Frente Amplio y del PC, que abandonaron la sala y no participaron de la votación para asistir a la marcha estudiantil del pasado 20 de abril en Valparaíso.

En Uruguay, la contraparte del acuerdo, la aprobación del TLC tampoco quedó exenta de polémica. Varios sectores del Frente Amplio uruguayo, la coalición de centro-izquierda del gobierno de Tabaré Vázquez, bloquearon este fin de semana la aprobación sobre un tratado de libre comercio de Uruguay con Chile. La coalición oficialista evitó pronunciarse sobre esta cuestión porque existen diferentes grupos al interior del bloque que no están convencidos de su conveniencia o se manifiestan directamente contrarios a la apertura comercial. La oposición, sin embargo, lo apoya prácticamente por unanimidad.

“El programa del Frente Amplio es un programa aperturista aprobado por un congreso” pero el sábado “triunfó una moción que no tiene el mismo carácter aperturista” y que busca “establecer restricciones ya no a la firma con Chile sino a la firma de tratados de este tipo con cualquier país, con cualquier bloque”, indicó el ministro de Economía, Danilo Astori, este lunes. Por su parte, el canciller Rodolfo Nin Novoa, uno de los principales promotores de los acuerdos comerciales que permitan abrir mercados con ventajas arancelarias para Uruguay, dijo que la decisión del plenario “carece de validez jurídica” y que al gobierno no pueden decirle “cómo tiene que negociar”.

Uno de los principales argumentos en contra del tratado que maneja el sector frenteamplista que se opone al TLC asegura que el mismo apunta a liberalizar los mercados internos y esto “puede comprometer la soberanía de las políticas públicas uruguayas y la estrategia de desarrollo”. En esta línea se expresó el ex vicepresidente y líder de la Lista 711 (uno de los partidos del FA de Uruguay) Raúl Sendic, quien se mostró crítico con la forma en que la Cancillería negoció el acuerdo con Chile. “Tampoco hay una política bien definida sobre el plan internacional del país. No hay una estrategia. Hemos respondido a iniciativas que vienen de afuera. Es evidente que la iniciativa de este TLC no fue de Uruguay”, subrayó el ex vicepresidente.

El presidente Vázquez dijo este lunes que cumplió “la función que tenía que cumplir” al firmar el entendimiento con Chile y dijo que está “absolutamente convencido de que (el TLC) es beneficioso para el país”, pero señaló que, en último término, “serán las bancadas (parlamentarias) las que resuelvan”.

Uruguay firmó en 2016 un acuerdo de intención para un TLC con Chile. El pasado 20 de abril la Cámara de Diputados chilena ratificó el tratado, destinado a eliminar la doble imposición entre los dos países, en relación a los impuestos a la renta y sobre el patrimonio.