El Congreso español aprobó este jueves por 173 diputados a favor, 135 en contra -del Partido Popular del presidente Mariano Rajoy- y 32 abstenciones -de Ciudadanos-, la proposición de ley que pide una reforma del Código Penal para despenalizar la eutanasia y la ayuda al suicidio.

La iniciativa, tramitada originalmente en el Parlamento de Cataluña, abre el debate a una futura despenalización y regulación de la eutanasia, algo que en la Cámara Baja española ha sido rechazado hasta en 16 ocasiones y que es una práctica legal en países como Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Canadá.

El texto a debate solicita la reforma del artículo 143.4 del Código Penal para despenalizar la eutanasia y la ayuda al suicidio, y exonerar de responsabilidad penal a quien ayude a morir a una persona con una enfermedad terminal o incurable que le provoca sufrimiento físico o psíquico grave.

Actualmente, el Código Penal contempla penas de prisión de entre 4 y 8 años para “quien induzca al suicidio de otro” y a penas de entre 2 y 5 para quien coopere con “actos necesarios al suicidio de una persona”. También establece que será castigado con la pena de prisión de 6 a 10 años si la cooperación llegara hasta el punto de causar la muerte.

Durante el periodo de tramitación que se abre a partir de hoy, la propuesta será debatida en Comisión -previsiblemente en la de Sanidad o Justicia- y los grupos podrán presentar enmiendas para modificar el texto aprobado ya por el Parlamento de Cataluña.

Debate también en Chile

En Chile, la batalla para abrir este debate en el Congreso la está dando el Partido Liberal de Vlado Mirosevic, quien presentó un proyecto de ley que se empezará a analizar el próximo 15 de mayo en la Comisión de Salud de la Cámara Baja.

Los liberales sostienen que su propuesta “es un proyecto mínimo”, que pasa por dos causales: enfermedades terminales o que no son terminales, pero que son dolorosas e incesantes. Mirosevic lleva semanas insistiendo al gobierno para que se pronuncie sobre si apoyará o no el proyecto de ley que busca permitir la eutanasia, pues es el Ejecutivo el que maneja las urgencias de las iniciativas en el Congreso.