A diferencia de lo afirmado por las máximas autoridades de Estados Unidos (y unos pocos días antes por las de Israel – véase nota del NYTimes), Irán sí está cumpliendo a cabalidad con todas las obligaciones que ha contraido con la comunidad internacional desde el 14 de julio del 2015, al suscribir el denominado “pacto nuclear”. Así lo ha comunicado oficialmente este 9 de mayo del 2018 la OIEA (Organización Internacional de la Energía Atómica), una entidad internacional adscrita a Naciones Unidas encargada de monitorear el programa nuclear iraní y de verificar in situ eventuales incumplimientos por parte de las autoridades persas.

Se trata de un nuevo episodio – de una larga lista – en el que el actual ocupante de la Casa Blanca procede a afirmaciones escasamente fundamentadas en hechos reales, confirmando así su peculiar estilo desde que llegó en enero del 2017 a ejercer sus funciones como Jefe de Estado.

Al desmentir públicamente al Presidente de Estados Unidos y a sus asesores, era previsible que se dieran algunos cambios de altos funcionarios de la OIEA: el responsable de inspecciones de la OIEA, Tero Varjoranta, presentó su renuncia al finalizar esta semana, con efecto inmediato y sin que conozcan sus razones (véase nota de Le Monde).

Del lado del Departamento de Estado, uno de sus altos funcionarios con mayor experiencia en el tema, Richard Johnson, presentó (también, pero por razones posiblemente muy distintas …) su renuncia dos días después del retiro oficializado por el Presidente de Estados Unidos: se lee en esta nota de prensa que:

I am proud to have played a small part in this work, particularly the extraordinary achievement of implementing the [deal] with Iran, which has clearly been successful in preventing Iran from acquiring a nuclear weapon“.

Breve puesta en contexto del pacto nuclear con Irán

El acuerdo sobre el programa nuclear iraní del 2015 se denomina “Joint Comprehensive Plan of Action” o JCPOA (en persa برنامه جامع اقدام مشترک‎) y pretende poner fin a las sanciones internacionales contra Irán y permitir a este último desarrollar su programa nuclear bajo ciertas medidas de control y un riguroso régimen de verificaciones por parte de la OIEA. El acuerdo fue suscrito entre Irán y los cinco Estados (P-5) que son Miembros Permanentes del Consejo de Seguridad, así como con Alemania y la Unión Europea (UE). El JPCOA fue endosado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas mediante la resolución 2331 del 20 de julio del 2015 (véase texto en español con, en anexo, el texto en español del JPCOA).

Además de referir también al texto como tal en inglés del mismo JCPOA (disponible en este enlace), remitimos al lector a nuestra nota publicada en el 2015 en el sitio jurídico de DerechoalDia, la cual intenta poner en perspectiva este acuerdo alcanzado después de varios años de árduas y complejas negociaciones y reproduce – en su parte final – el comunicado oficial emitido por Costa Rica (véase texto disponible en este enlace).

Resulta oportuno precisar que el calendario muy preciso de verificaciones e inspecciones por parte de la OIEA en Irán se ha mantenido desde el 2015, y que la remisión de sus resultados al Consejo de Seguridad se ha dado sin mayor contratiempo. Pese a informaciones periodísticas que buscan desacreditar a Irán (originadas usualmente en Arabia Saudita, Estados Unidos e Israel), Irán ha cumplido el cronograma al que se comprometió en el 2015, y así lo ha confirmado la misma OIEA periódicamente.

Las relaciones comerciales de Irán después de suscribir el pacto nuclear

Desde la firma de este acuerdo en el 2015, Irán ha normalizado paulatinamente sus relaciones comerciales, recibiendo a numerosas delegaciones oficiales europeas, rusas y chinas interesadas en invertir en Irán y ha procedido a suscribir contratos con grandes empresas, como por ejemplo un contrato en diciembre del 2016 con Boeing y con Airbus para remozar su flota aérea comercial (véase nota de prensa al respecto).

Se lee en esta ficha técnica de la Union Europea (UE) que:

The EU exported over €8,2 billion worth of goods to Iran in 2016. EU exports to Iran are mainly machinery and transport equipment (€3,8 billion, 46,2%), chemicals (€1,8 billion, 22,2%), and manufactured goods (€0,7billion, 8,8%). The EU imported almost €5,5 billion worth of goods from Iran in 2016. Most EU imports from Iran are energy-related (mineral fuels account for €4,2 billion and 77,0% of EU imports from Iran), followed by manufactured goods (€0,4 billion, 8,5%), and food (€0,3 billion, 6,8%)“.

En materia turística, la notoria participación de Irán en la Feria Internacional del Turismo (FITUR) en España en el 2016 no pasó desapercibida (véase nota de prensa).

Toma de la ciudad de Meybod en Irán, extraída de artículo de prensa sobre destinos turísticos recomendados por la revista National Geographic para el 2016, en el que aparece – ver artículo – Irán como primer destino recomendado, seguido luego por Costa Rica

El último informe de la OIEA sobre el programa nuclear de Irán (de 10 realizados) fue presentado en febrero del 2018, confirmando el cumplimiento por parte de las autoridades persas de lo pactado en el 2015 (este informe está disponible en este enlace de dicha organización internacional).

La declaración formulada por la OIEA

En su declaración dada a conocer este 9 de mayo del 2018 (véase texto oficial), el máximo jerarca de la OIEA (más conocida por sus siglas en inglés IAEA) ha señalado de forma contundente que:

The IAEA is closely following developments related to the Joint Comprehensive Plan of Action (JCPOA). As requested by the United Nations Security Council and authorised by the IAEA Board of Governors in 2015, the IAEA is verifying and monitoring Iran’s implementation of its nuclear-related commitments under the JCPOA. Iran is subject to the world’s most robust nuclear verification regime under the JCPOA, which is a significant verification gain. As of today, the IAEA can confirm that the nuclear-related commitments are being implemented by Iran“.

Foto extraida de nota de prensa (ElPais.cr) titulada “Obama tacha de “error grave” decisión de Trump de salirse del acuerdo nuclear”

Como previsible, esta declaración de la OIEA que confirma la inexistencia de violaciones al JCPOA por parte de Irán no ha dado lugar a ningna reacción oficial por parte de Estados Unidos. Su contundencia no admite mayor comentario, haciendo más evidente la maniobra realizada por Estados Unidos y sus informantes en Oriente Medio, y confirmando algunas sospechas sobre las verdaderas razones que motivan el retiro de Estados Unidos del pacto nuclear.

El apoyo solitario de Israel al Presidente de Estados Unidos

El actual ocupante de la Casa Blanca ha anunciado el pasado 8 de mayo que ha ordenado retirar a Estados Unidos de este acuerdo y sancionar a Irán por diversos motivos (véase texto de su Memorandum). El anuncio del Presidente de Estados Unidos fue inmediatamente saludado por Israel (véase nota de Haaretz del mismo 8 de mayo), mientras que fue repudiado por el resto de la comunidad internacional.

Entre muchas de las razones dadas por el Presidente norteamericano para justificar su decisión (varias de ellas totalmente ajenas – como por ejemplo la situación de los derechos humanos – al ámbito cubierto por el JCPOA), se lee que:

In 2016, Iran also twice violated the JCPOA’s heavy water stockpile limits. This behavior is unacceptable, especially for a regime known to have pursued nuclear weapons in violation of its obligations under the Treaty on the NonProliferation of Nuclear Weapons“.

Nótese que desde el mismo Congreso de Estados Unidos, se ha detallado, como posible consecuencia que el acuerdo “colapse” si Estados Unidos opta por retirarse de este y por reestablecer un régimen de sanciones comerciales y de otra índole contra Irán:

It is possible that the JCPOA will collapse without U.S. participation. Major international firms, when threatened with U.S. penalties such as being virtually shut out of the large U.S. market, might exit Iran and thereby cause Iran’s economy to deteriorate sharply. Iranian leaders might argue that Iran is no longer benefitting from complying with the JCPOA and then resume those nuclear activities that are restricted under the accord” (véase informe titulado “Options to Cease Implementing the Iran Nuclear Agreement” del 30 de abril del 2018).

Por su parte Irán, en una declaración oficial del jefe de su diplomacia (véase texto), ha advertido que:

In the coming days, the US will have to decide whether to finally abide by its obligations. Iran stands firm in the face of futile attempts at bullying. But if the US continues to violate the agreement, or if it withdraws altogether, we will exercise our right to respond, in a manner of our choosing. Bluster or threats won’t get the US a “new deal”, particularly as it is not honoring the deal it already made.

En una interesante entrevista a dos de los negociadores norteamericanos del JCPOA (véase entrevista publicada en ElPais), se lee que para uno de ellos, Robert Malley

Es una decisión injustificada que pone a la región en una situación más peligrosa, aísla a Estados Unidos y crea el riesgo de una confrontación con Irán que el acuerdo nuclear había logrado solventar“.

Las reacciones ante el vacío que conlleva el retiro de Estados Unidos del acuerdo nuclear pactado con Irán en el 2015

Resultado de varios años de delicadas negociaciones, el JCPOA logró resolver los problemas causados por el programa nuclear iraní y por las sanciones contra Irán. El retiro infundado por parte de Estados Unidos del JCPOA amenaza ahora con provocar un efecto desestabilizador para la comunidad internacional.

Alemania, Francia y Reino Unido circularon una declaración conjunta de sus Jefes de Estado (véase texto completo en francés y texto en inglés) en la que externaron que:

C’est avec regret et préoccupation que nous, dirigeants de la France, de l’Allemagne et du Royaume-Uni, prenons note de la décision du Président Trump de procéder au retrait des Etats-Unis d’Amérique du Plan d’action global commun (ou Joint Comprehensive Plan of Action – JCPoA). Ensemble, nous soulignons notre engagement continu en faveur du JCPoA. Cet accord revêt une importance particulière pour notre sécurité partagée. Nous rappelons que le JCPoA a été entériné à l’unanimité par le Conseil de sécurité des Nations unies dans la résolution 2231. Cette résolution demeure le cadre international juridiquement contraignant pour la résolution des différends liés au programme nucléaire iranien.

Además de Canadá en el hemisferio americano, en América Latina se registran las reacciones oficiales de Cuba y de Venezuela entre las más vehementes.

Consciente de los graves riesgos de desestabilización que conlleva el retiro de Estados Unidos de este acuerdo, en su comunicado oficial (véase texto oficial) la Unión Europea (UE) no dudó en afirmar que:

The JCPOA, unanimously endorsed by UN Security Council Resolution 2231, is a key element of the global nuclear non-proliferation architecture and is crucial for the security of the region. As long as Iran continues to implement its nuclear related commitments, as it has been doing so far and has been confirmed by the International Atomic Energy Agency in 10 consecutive reports, the EU will remain committed to the continued full and effective implementation of the nuclear deal“.

A modo de conclusión: Estados Unidos e Israel, una dupla dispuesta a desafiar al resto de la comunidad internacional

Esta decisión unilateral de Estados Unidos debe entenderse como el resultado de los estrechos lazos que mantiene el Presidente norteamericano con las máximas autoridades israelíes. Con relación al juego político con Israel que ha establecido desde su llegada a la Casa Blanca en enero del 2017 su actual ocupante, se lee en este artículo de Haaretz, que:

Trump’s decision was also exactly what Israel had demanded – not just withdrawal from the deal but also heavy sanctions and a mention of Iran’s ballistic-missile project, not just its nuclear program. With his theatrical spectacle last week, Netanyahu showed that he’s coordinated with Trump, while Trump fulfilled a second campaign promise to his voters“.

Como se recordará, en diciembre del 2017, el Presidente de Estados Unidos anunció el traslado de la Embajada de Estados Unidos de Tel-Aviv a Jerusalén, provocando un repudio generalizado que tuvimos la oportunidad de analizar, en el caso de las reacciones registradas en América Latina (véase nuestra breve nota publicada en el sitio MonitordeOriente).

Se trata de un gesto anhelado por Israel que ningún Presidente de Estados Unidos se había atrevido a materializar como tal.

Un proyecto de resolución presentado el 18 de diciembre del 2017 al Consejo de Seguridad (véase texto) evidenció el aislamiento de Estados Unidos al contar con un solo voto en contra (veto) frente a 14 votos a su favor condenando esta decisión norteamericana. La nueva sede diplomática de Estados Unidos será inaugurada este próximo 14 de mayo en Jerusalén, en abierta violación a varias resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y al consenso internacional por más de 70 años sobre el estatuto internacional de Jerusalén.

Urgido el embajador de Estados Unidos de compañía en la Ciudad Santa, dos días después, será la sede diplomática de Guatemala la que será oficialmente inaugurada en Jerusalén, y para el 21 de mayo se espera la inauguración de la embajada de Paraguay