Estados Unidos ya es el primer país en tener su representación diplomática ante Israel en Jerusalén desde 2006. En una ceremonia liderada por el embajador estadounidense en Israel, David Friedman, se inauguró el edificio diplomático que se trasladó desde Tel Aviv a Jerusalén.

En la instancia participaron el presidente israelí, Reuvén Rivlin, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, además de la asesora e hija del presidente de EE.UU., Ivanka Trump, su marido y asesor presidencial Jared Kushner, junto con el subsecretario de Estado, John Sullivan, y el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin. Sin embargo, de 86 embajadores y encargados de negocios invitados a la ceremonia, 40 asistieron al acto. Entre los países que no acudieron están España, Reino Unido, Francia e Italia, pero sí confirmaron que participarán Rumania, Hungría, Austria y la República Checa.

De hecho, Francia fue de los primeros países en reaccionar negativamente ante la medida. A través de un comunicado, el ministerio de Relaciones Exteriores del país galo señaló, “esta decisión se contrapone a las leyes internacionales y especialmente a la resolución de la Consejo de Seguridad y la Asamblea General del ONU”.

Desde la Casa Blanca, Trump envió un mensaje acerca de la medida: “El 6 de diciembre de 2017, en mi dirección, Estados Unidos por fin y oficialmente reconoció Jerusalén como la verdadera capital de Israel. Hoy seguimos adelante con ese reconocimiento y abrimos nuestra embajada en la histórica y sagrada tierra de Jerusalén”, dijo en referencia a su promesa anunciada el pasado mes de diciembre con la que puso punto final a décadas de consenso diplomático, por lo que fue muy criticada por Naciones Unidas, la Unión Europea y los principales países árabes.

Luego, el mandatario publicó otro tuit para celebrar el cambio de embajada: “Gran día para Israel. ¡Felicidades!”, escribió en medio de una jornada que registró violentas manifestaciones que dejaron más de 40 palestinos muertos y cerca de dos mil heridos por disparos de soldados israelíes en la frontera de la franja de Gaza. La Autoridad Palestina acusó a Israel de cometer una “horrible masacre” y pidió “una intervención internacional inmediata” para frenar la ofensiva sionista.

Por su parte, Netanyahu aseguró este significa un “gran día para Estados Unidos, Israel y también para la paz”.

La apertura de la nueva embajada coincidió con el 70º aniversario de la creación de Israel, en 1948, y con la conmemoración de la Nakba (“catástrofe”), que supuso el éxodo de cientos de miles de palestinos de sus tierras.