Al menos 40 palestinos han muerto y más de 1.700 resultaron heridos, entre ellos 74 menores, en las protestas que este lunes se convocaron en la frontera de Gaza contra el traslado de la Embajada de EE.UU. de Tel Aviv a Jerusalén y con motivo de la ‘Gran Marcha del Retorno’, que reclama el derecho de los refugiados a volver a sus hogares.

El ejército israelí disparó y dispersó gases lacrimógenos contra los manifestantes que se concentraron en siete puntos distintos de la frontera de la franja para reclamar el derecho al retorno de los refugiados.

Por su parte, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) acusó a Israel de cometer una “horrible masacre”. Su vocero, Yusuf al Mahmud, pidió en un comunicado “una intervención internacional inmediata para frenar la horrible masacre en Gaza cometida por las fuerzas israelíes de ocupación contra nuestro heroico pueblo”.

Después de seis semanas, este lunes finaliza La ‘Gran Marcha de Retorno’ de Gaza, que empezó el pasado 30 de marzo, y durante la cual han muerto 54 palestinos y más de 8.500 quedaron heridos a manos de las autoridades israelíes, entre los que hay al menos cinco niños, además de miles de heridos. Está previsto que las protestas vayan en aumento hasta este martes, cuando se conmemorará los 70 años de la creación de Israel, mientras que los palestinos rememorarán la Nakba (“catástrofe”), para recordar la expulsión de más de 700 mil palestinos de sus tierras para levantar el estado judío.

Precisamente, ésta fue la fecha elegida por la Casa Blanca para llevar a cabo el anunciado traslado de la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, un gesto que acabo con 70 años de consenso internacional y que además es contrario a las resoluciones de Naciones Unidas. Por eso, la agenda de hoy contemplaba la visita a la nueva embajada de EE.UU. en Jerusalén por parte de líderes israelíes y una delegación estadounidense, incluyendo al secretario Steven Mnuchin y la hija y yerno del presidente Donald Trump, Ivanka Trump y Jared Kushner.